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Magic Javi y Viktor Rom se follan a Drew Dixon sin condón metiéndole doble polla en la mazmorra y le fistean el culo con el puño y un dildo gigante | Blessexxx Gay

Para Drew Dixon, Halloween fue una verdadera noche de sustos. Como cada tarde, aunque esta vez sorteando a los chavales que iban a las fiestas del cole vestidos de dráculas, fantasmas, princesas y marcianos, salió a correr. Casi le entró la pájara, así que entró en un bar que le pillaba justo a la salida de la ciudad para pedir una bebida energética. Y mientras la camarera le atendía, dos tios forzudos le secuestraron y le metieron en una especie de mazmorra carcelaria.

Cuando despertó, intentó buscar una salida. En mitad de la celda había un colchón. Al posar las manos en él se las roció de una sustancia suave y pringosa. Creía saber lo que era, pero no quería creerlo. En una esquina del colchón, dos dildos enormes, uno de color carne y el otro negro, lubricante y al fondo de la sala un dispensador de toallitas húmedas para limpiarse, ¿el qué? Tampoco quería creer eso.

Los dos tios que lo habían forzado entraron en la sala al otro lado de las rejas, abrieron la puerta y se lanzaron a por él. El de la máscara de caballo se la quitó. Viktor Rom era un tio atractivo con cara y cuerpazo de empotrador, mirada de vicio. El de la máscara de calavera de cabra con pelo rojizo se quitó también la máscara. Magic Javi era un chaval muy guapo y con unos ojazos que flipas. A Drew se le abrió el ojete solo cuando esos dos maromos se le lanzaron encima. Aunque esto tampoco quiso reconocerlo, al menos no de momento.

Mientras uno le agarraba por los brazos, el otro le subía la camiseta y le bajaba los pantalones del chándal dejando al descubierto su minga y su culo. Se quedó tumbado bocarriba en el colchón mientras uno a cada lado se desabrochaban los botones y la cremallera de los pantalones. Esos dos cabronazos se lo iban a follar allí mismo.

Con la fuerza que tenía Viktor, le dio la vuelta y le puso a cuatro patas, le metió la pedazo polla por detrás y se lo empezó a follar como un perro, bien acoplado a su cuerpo y a su culo por detrás, susurrándole al oído guarradas mientras él se comía el pollón del otro tio que estaba de rodillas alimentándole la boca. Había dejado de resistirse, porque en el fondo le molaba.

Con tanto ejercicio, a Drew se le había formado un buen culo, redondito y algo peludo. Viktor no paraba de gozar de sus bondades y recordarle lo bonito que lo tenía. Orgulloso, Drew lo puso en pompa para que Viktor pudiera deleitarse. Javi se sentó literalmente encima de su jeta cuando lo pusieron bocarriba, metiéndole las dos pelotas en la boca.

En ese momento Viktor se convirtió en un cabrón come culos de primera categoría. Metió los morros en su rajeta y se puso las botas. Las piernas abiertas, el culo relleno de rabo y la boca llena de huevos. Menudo Halloween le estaban dando esos dos. Javi se inclinó, le metió la minga por la boca y empezó a follarle la jeta haciendo que se atragantase de rabo.

Hacía poco que Drew se había visto las pelis de “Porky’s“, esos adolescentes que se pasaban todo el puto día pensando en cómo follar. En concreto recordó el momento en que se iban a ventilar a una tia entre varios y se decidían entre si el que se la follaba primero era el que tenía la polla más grande, por eso de abrir camino. Pues él se sintió como esa tia. Después que Viktor le dejase un buen agujero, el otro colega se sirvió del hueco para meterla bien a gusto.

El guaperas tenía una fuerza brutal y le petó el culo como un semental, culeando desde atrás con fuerza y agarrándole por las caderas y el cuello como si se estuviera follando a una tía en un descampado. Los juguetes no estaban allí porque sí y él tampoco. Por el pringue que había previamente sobre el colchón, él no había sido el único que esos días había visitado la mazmorra.

Javi cogió uno de los dildos por la base. Drew se asustó y le gustó a partes iguales el hecho de ver cómo la mano de Javi apenas recubría la base del pollón de goma. Sobre él cabían todavía dos manos grandes como las suyas y todavía quedaría el cipote al descubierto. Mientras Javi lo sostenía, Viktor lo embadurnaba bien de lubricante. Drew sabía dónde iba a ir a parar todo ese miembro de plástico.

Efectivamente, enterito y hasta las bolas al interior de su culo. Javi se lo metió con fuerza y el lubricante comenzó a chorrearle por la raja. Uno no paraba de meterlo y sacarlo de su interior y el otro no paraba de lubricar. Le estaban dejando el ojete como una rosa. Con el agujero bien abierto, Viktor se envalentonó y le metió todo el puño rebañándole las entrañas, cediendo el testigo a Javi, que le atravesó el ano con la mano dildo negra y gigante que tenía de diámetro por lo menos doce centímetros.

Después de aquello, ya podía venir el tio más pollón del mundo, que su polla entraría por su agujero como la seda. El colega tenía el culo lleno de lubricante. Se sentó sobre Viktor y empezó a montarle. A medida que saltaba, iba embadurnando de lubricante el pollón morenote y las pelotas de ese follador nato. Javi se quedó firme de pie, tan apuesto, llenándole la boca de amor de rabo, después agachándose para darle un suave morreo en los labios mientras Viktor le taladraba el culo desde arriba.

No le habían dejado el ojete tan abierto para nada. Había que aprovecharlo. Drew se montó de nuevo en su machote y se dejó caer sobre él. Javi puso la tapa de arriba de ese estupendo sandwich tumbándose sobre el chaval y metiéndole por el culo una segunda polla. Tener a un tio dentro era genial, pero tener a dos era el doble de genial.

Las dos pollas desnuditas a pelo resbalando una sobre otra, rozándose los sables. Puede que cuando le secuestraron se sintiera asustado, pero ahora se sentía más protegido que nunca. Esos dos machos le estaban custodiando el culo.

A Drew le gustaba correrse relamiéndose la lefa de quien se la había dejado encima, pero esta vez no pudo aguantarse. Tenía a un maromo pajeándose la minga encima de su jeta y al otro destrozándole el culo a pollazos. Se encontraba tan protegido por esos dos y tan a gusto que se cascó un pajote mojándose los abdominales.

Al aviso de “ahí va!“, Viktor le sacó la polla del culo, casi sin manos. Drew miró hacia su entrepierna. Un pollón enorme, gordo y morenito apuntaba hacia su jeta, duro y empinado como una estaca y empezaba a escupir semen. Javi prosiguió con el meneo sobre su jeta y lo finalizó a lo grande, sacándose la paja de la polla y dejando caer una ingente cantidad de lefa sobre su cara, poniéndole la gomina y dejándole más que ciego de un ojo.

VER A MAGIC JAVI, VIKTOR Y DREW EN BLESSEXXX

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