Javier des Leon se flipa con el tremendo culazo de Nik Fros follándoselo sin condón a toda hostia | Lucas Entertainment
Spanish Temptations
Amor a primera vista en el baño del hotel. Javier des Leon estaba allí por trabajo, acababa de llegar de un largo viaje y entró a mear cuando se encontró a Nik Fros mirando hacia los meaderos, con los vaqueros por debajo de la cintura, dejando a la vista un tremendo culazo despampanante con una buena hucha, el más grande y bonito que había visto Javi jamás, tanto que se le puso la chorra bien burra al instante.
Enseguida se acercó, se puso justo en el meadero de al lado, se desabrochó los botones de la bragueta y se la sacó sin esconder su erección. Ese tio le miró con sus ojazos azules, era guapo y atractivo, tenía unos labios carnosos que Javi imaginó rodeando su polla, lo que hizo que esta le brincara un poco endureciéndose todavía más. Nik acercó su mano lentamente al pollón, como pidiendo permiso. Permiso concedido si a cambio dejaba a Javi rozar ese culazo con su mano. Dios, casi se corrió al hacerlo, tan grande, redondo y suavecito que apetecía hacerle de todo.
Y para hacerle de todo, ese no era el lugar. Se morrearon y se tocaron todo lo que quisieron en el baño. Javi cogió sus maletas y al chico y se los llevó a la habitación. Allí, la tenue iluminación dibujaba el contorno de la musculatura de sus cuerpos desnudos. Javi nunca supo cómo fue capaz de aguantar la leche en las pelotas cuando se subió a la cama y ese tio empezó a chupársela, porque era bien grandote y tenía un torso espectacular, además de buena boca y buena mano. Eso de ver su rabo duro y caliente acariciado por esos labios le puso más cachondo que en toda su vida.
Pero no fue esa la misión más importante de su vida. Se dio cuenta cuando tuvo el culazo de Nik delante de la cara, con la raja abierta y peludita. Lo más flipante que había visto nunca. Pensó que todos los hombres deberían disfrutar de un culo así en sus vidas. Metió la polla a pelo entre esas nalgas y se perdió dentro de ellas. Ese culazo era como un colchón sobre el que podía saltar, empotrando las caderas y saliendo despedido hacia afuera. Lo veía tan grande y voluminoso que sentía que tenía que penetrarlo a fondo para llegar a darle placer.
Estaba sudando a chorro cuando abrió de piernas a Nik y se lo folló a pelo. Tenerlo de frente le causó una impresión tan buena como cuando le dio por detrás. Ese cuerpazo grande, varonil y cachas tendido frente a él en la cama, unos pectorales de lujo, los ojos azules de Nik fijos en él, en cómo le daba a lo grande. Nik se cogió la cola, se masturbó con rapidez y se corrió encima. Javi le fue a la zaga, sacando el pene de su culo, pajeándose y corriéndose encima de su polla. Se quedaron abrazados en la cama, reposando el gusto hasta que la excitación de sus cuerpos desnudos volvió a llamar a la puerta. Javi se levantó de la cama, puso el cartel de no molestar por fuera y dio la espalda a Nik poniéndose a cuatro sobre el colchón. Es tu turno, colega.









