Sir Peter da de comer de su enorme rabo a Only Matt, le empotra sin condón junto a la piscina y le tapona con su leche las fosas nasales | MEN
The Bachelor Weekend Part 2
Cuando Marcelo y Ricky llegaron de la habitación, con esa sonrisita en la cara y la frente bañada en sudor, los chicos se miraron entre sí, sabiendo que esos dos habían estado follando pero a lo grande y eso que apenas acaban de instalarse en el chalet, todavía con las maletas a medio deshacer. La idea de todo un finde por delante, les puso tan cachondos que decidieron no perder el tiempo.
Jugaron a beso, verdad o atrevimiento. En cuanto Magnus tuvo ocasión y le tocó atrevimiento, retó a Sir Peter a desnudarse delante de todos y quedarse completamente en bolas. Cuando lo propuso, los chicos alabaron su propuesta, pues Sir Peter estaba cañón y ahora que habían flipado con su torso, estaban deseando ver si la minga se correspondía con la complexión de ese cuerpazo.
Joder, en cuanto se bajó el bañador, las caras de asombro y las risas no tardaron en aparecer, hasta Magnus se levantó las gafas de sol para ver esa belleza. Menuda pedazo de cola larga y gruesa ahí colgando como una butifarra y encima con la capucha puesta. Deliciosa. Antes de someterse al reto, Sir Peter subió la apuesta, prometiendo enseñar todo sólo si alguno de ellos le seguía despues junto a las palmeras para comérsela y follar. Al ver toda esa dote enorme, Only Matt se prestó voluntario y siguió a Sir Peter, que ya se dirigía en pelotas hasta el punto acordado.
Al llegar y ponerse delante de ese pedazo de macho imponente y desnudo, se derritió por completo, sobre todo al ver su polla que había adquirido un tamaño mayor al ponerse dura. La tenía tiesa apuntando hacia adelante. Se la agarró con la mano y comenzó a sobársela. Era grandísima. Un calor sobrehumano invadió su cuerpo y lo obligó a quitarse la camisa y el bañador para quedarse ante Sir Peter en igualdad de condiciones.
Se agachó, se puso de rodillas y bufó al cogerla con la mano y vera apuntando hacia su cara. Menuda tranca y qué puto gorda, que le plantaba la mano y era incapaz de juntar dos dedos con el puño. Ya solo el cipote le rellenaba toda la boca, pero esa porra era tan grande y perfecta que invitaba a dejarse la piel en el intento, comiendo a fondo hasta sentirla intentando colarse por la garganta.
Los dos desnuditos, la brisa de la tarde, el solecito, todo era un cóctel explosivo. Le besó el cipote y le entró todavía más hambre al mirar hacia arriba y ver a ese macho, su barbita, los pelos de su sobaco. Con la mano se la iba pajeando suave, corriendo la piel de su pene hacia adelante y hacia atrás. Se la alzó para comerle los huevos y se dejó llevar cuando Sir Peter le plantó una mano en el cuello y lo atrajo hacia él para que tragara. La sintió bien profunda quedándose sin aliento.
Volvieron a intentarlo y esta vez las babas de Only se quedaron colgando de la polla al salir a tomar aire. Los chicos habían despejado el sofá blanco junto a la piscina. Algo les decía que esos dos iban para largo y no se equivocaban. Only se puso a cuatro mirando hacia el respaldo y Sir Peter se agachó detrás de él para trabajarle el culito redondo y algo peludo. El pie de Only colgaba del borde del sofá y con el empeine no paraba de rozar la verga dura y caliente de Sir Peter.
A base de lengua, bigote, barba y dedos, Only gemía como una puta cada vez que sentía cómo Sir Peter intentaba abrirse camino dentro de él. Listo o no, Sir Peter se colocó detrás de él y le enchufó el pollón. La hostia puta, jamás le habían abierto el ojete tantísimo. Era la polla más gorda que le habían colado por el agujero. Gusto, dolor, hasta risas se le escaparon por la boca cuando Sir Peter empezó a metérsela sin condón. ¿Apretado? Apretado era poco. Eso era imposible.
Le instó a que fuera despacio. Sir Peter le hizo caso hasta cierto punto, porque no tardó en empujar y empezar a follárselo a pelo, dejando a Only impresionado, incapaz de pensar en ese momento, acostumbrándose a un mar de sensaciones que no le había hecho sentir otro hombre en su puta vida. Le taladró hasta los huevos. Only miró hacia atrás y solo por ver a ese macho fornido empujando dentro de él, sintió que valía la pena el dolor.
Y lo mejor es que Sir Peter cada vez estaba más cerca, hasta se había subido al sofá acogiendo el culo de Only entre sus muslos y se la estaba endiñando como un perro callejero, le estaba protegiendo ese culito que ahora era suyo y solo suyo. Alegría para los oídos escuchar el plas plas de los muslazos chocando contra sus nalgas cada vez que se la metía por detrás.
Si Only giraba la cabeza, veía el rostro impasible y decidido de Sir Peter, sentía su aliento en el cogote y en la oreja. Ese tio era grande en todos los sentidos, sabía cómo hacer feliz a un hombre en la cama. Sin sacársela del culo y aprovechando la fuerza de sus brazos, cogió de las caderas a Only, se giró y acabó sentado en el sofá, con Only cabalgándole de espaldas.
Esa nueva postura provocó que el peso del cuerpo de Only cayersa sobre las piernas de Sir Peter y se clavara a fondo toda su polla. Only apoyó las manos en los muslos de Sir Peter, se inclinó hacia adelante y comenzó a pajeársela con el culete. Le dio saliva como lubricante chupándosela un rato, se dio media vuelta y volvió a cabalgar sobre él esta vez cara a cara. Sir Peter se puso cachondo y le arreó una buena enculada desde abajo, le cogió en volandas y se lo folló de pie.
Only estaba completamente entregado a la fuerza de ese hombre. Cuando lo llevó al sofá y le abrió de piernas para metérsela, pudo observar su magnífico torso, largo y musculado, sus pectorales prominentes y peluditos. La pedazo polla seguía entrando apretadísima, pero ahora se movía mejor dentro de él. Menudo pedazo de pene. Only solo podía gemir y mirar la parte que estaba fuera y le pareció impresionante que se estuviera tragando todo eso él solito.
Alguien debería haberle avisado de que Sir Peter era un as en la cama y que no se conformaba con empotrar, sino que siempre tenía ideas nuevas para follarse a un tio. Se recostó en el sofá con la polla dura forzada entre los muslos y se folló a Only bocarriba pero metiéndosela de lado. Que forzara el rabo entre las piernas hizo que se le estirara más y se le pusiera más duro todavía, lo que llevó la follada a otro nivel y cambió la forma en la que Only sentía el pito dentro de él.
Only acabó con la parte alta de la espalda en el suelo junto a la piscina y el culete hacia arriba poyado en el sofá, postura que aprovechó Sir Peter para penetrarle y perforarle desde arriba. Con sus ojazos azules, Only no podía dejar de mirar a ese macho. Se rindió ante él abriéndose del todo y estirando los brazos, como diciéndole, aquí me tienes y este culo será siempre tuyo cuando quieras.
Vienod todo eso, fue normal que Only se corriera como lo hizo cuando Sir Peter se lo estaba follando sobre el cabecero del sofá. La leche salió disparada a perdigonazos, como una lluvia blanca y suave, vistiendo de blanco los pelos de su torso y de su entrepierna. Fue tan jodidamente agradable y buena que Only necesitó volver a la realidad meneando la cabeza.
Todavía no se había recuperado el gusto cuando Sir Peter dio unos pasos hasta quedarse con el rabo apuntando hacia su cara. Se la meneó y la lefa empezó a acumularse blanca como la nieve y espesa en la raja del cipote. Only esperó pacientemente a que el movimiento y la cada vez mayor cantidad de leche se acumularan lo suficiente como para caer sobre su jeta.
Un buen pegote de esperma se instauró en la punta de su nariz y se fue descolgando hasta dejarle las fosas nasales taponadas como si acabara de ponerse dos tapones de algodón en las napias, ahí, todo bien pegado al bigote. Only le daba besitos al cipote, sacaba la lengua para cazar y Sir Peter le rebañaba los morros con los dedos para meterle la lefa por la boca. Only se quedó besando la parte baja de ese pene que todavía permanecía firme y durísimo, enorme sobre su boca. Ahora sí podría volver con los amigos y comentarles lo afortunado que era al haber probado la «experiencia Sir Peter«.











