Dom King suda como un cerdo follándose y dominando a Jerry Toriz sin condón | Lucas Entertainment
Back End Action
Con el culazo bronceado, redondito y musculado que tenía, Jerry Toriz estaba acostumbrado a que los chicos le pidieran una mamada rápida para poder follárselo cuanto antes. Estaba demasiado apetitoso como para dejarlo escapar ante la previsión de que, con esa cara tan guapa y atractiva, la leche en las pelotas de los tios durara menos que un caramelo a la puerta de un colegio.
El encuentro con Dom King en la habitación del hotel dio un vuelco a sus espectativas. Ese tiarrón musculado y potente fornicador se convirtió en una grata sorpresa que le obligaba a hacer cosas fuera de lo normal a lo que estaba habituado y que descubrió que le encantaban como que el cabrón le agarrara por la cabeza y le obligara a comérsela entera hasta las mismísimas bolas mientras le dedeaba el culo.
Eso tan solo fue el principio. El dominio de ese macho fue completo de principio a fin. La forma en la que metía la tranca larga y durísima que tenía. Si hubiera tenido un espejo en frente se habría emocionado a sí mismo contemplando su cuerpazo musculoso marcando biceps mientras reventaba un buen culazo. Era capaz de eso y de abrazar a Jerry por detrás cubriéndole bien a pelo el pandero mientras le metía los dedos por la boca.
Menuda barra folladora tenía entre las piernas, kilométrica y a la que sabía dar un manejo excelente. Sus misioneros eran otra ida de olla de las suyas, poniéndose en posición de flexiones, metiendo tranca, agarrando a Jerry por el cuello. Lo mínimo que podía hacer Jerry entre asalto y asalto era lamer ese cuerpazo desnudo todo empapado en sudor, hacer lo mismo con sus sobacos y contagiarse de ese fragor masculino y excitante que destilaba por todo los poros.
El remate final fue la hostia. Empezó a darle por culo y de repente las manos de Dom se posaron por detrás de su cabeza exigiéndole que la agachara. Jerry acabó besando las sábanas, gimiendo de dolor y gusto de lo duro que le daba, con las manos de ese dominador presionando su cabeza contra el colchón. Por todo eso, cuando se lo estaba cabalgando y Dom juró que se corría, Jerry dudó entre si dejar esa pedazo de polla dentro de su culo para sentir los latigazos de su lechada bien adentro o esperar un segundito más antes de dejarla salir. Solo tú podrás descubrir qué ocurrió si aguantas el asalto completo.
VER A DOM KING Y JERRY TORIZ EN LUCASENTERTAINMENT.COM

VER A DOM KING Y JERRY TORIZ EN LUCASENTERTAINMENT.COM






