Sergeant Miles mete a Steven Angel una follada a pelo bien salvaje | Lucas Entertainment
Lubed & Piped
El chaval de Sergeant Miles y Steven Angel eran grandes amigos y colegas de insti. A Steven le iban los maduritos, daddies jóvenes atractivos, fornidos, peludos y con buen rabo. A Sergeant le flipaban los jovencitos a los que amaestrar y con un culazo a la medida del tamaño de su gran verga, serviles y que se dejaran hacer. Por ese motivo, cuando Sergeant estaba cachondo, mandaba a su hijo al instituto por delante con la promesa de que Steven se uniría a él por el camino cuando le hubiera dado un recado para su padre.
Pues menudo recadito le mandaba con el chaval. Normal que suspendiera todas, si Steven se la tiraba pajeándosela debajo del pupitre nada más que pensando en el pedazo de rabo largo y gordo que le nacía a Sergeant de una abundante y espesa arboleda de pelazos negros, en cómo le agarraba la cara a dos manos y le escupía encima para hacerle suyo, en cómo estiraba la pierna para que le comiera los pinreles.
En una edad de descubrimiento en la que Steven buscaba emociones fuertes en la cama, Sergeant era su guía. Qué forma de cogerle la cabeza con una mano por debajo de la mandíbula y la otra en el cogote, atrayéndolo hacia su entrepierna y obligándole a comer esa tremendísima polla de macho. Cuando se la levantaba, le hacía lamerle y comerle los huevos. También levantaba los brazos y le hacía esnifarle y lamerle los sobacos sudados y peludos.
Al final siempre acababa igual, poniendo culo, aferrándose a las sábanas de la cama de matrimonio mientras Sergean le desvalijaba el ojete follándoselo a pelo, empotrándole con ese culazo de futbolista, bien peludo y con unas nalgas alucinantes, cascándole bien las bolas. Cuando Sergeant se ponía en esa postura, encima de él, penetrándolo desde arriba y del revés, dándole la espalda, Steven se ponía tierno observando ese cuerpazo musculado y potente, ese culo, esa polla enorme atravesándolo sin compasión.
Siempre había una postura preferida pero espacio para otras nuevas, como esa en la que Sergeant le perforaba desde arriba y estiraba las piernas hasta dejar la cara de Seteven entre sus pies. Eso no pasaba ni remotamente por la imaginación de ninguno de los chicos del instituto, eso solo se lo podía dar un hombre entrenado para follar como ese.
VER A SERGEANT MILES Y STEVEN ANGEL EN LUCASENTERTAINMENT.COM
VER A SERGEANT MILES Y STEVEN ANGEL EN LUCASENTERTAINMENT.COM







