Curved King, Hunter Mason y Duke Danes se dan al vicio en la cama follándose los culazos sin condones y comiendo lefa | MEN
Pride In Paradise
Se habían conocido apenas unos minutos antes en la piscina y Hunter Mason, Curved King y Duke Danes ya estaban en la cama dándose al vicio, buscándose, comiéndose la oreja, las bocas, pegándose unos buenos morreos con lengua, tocando con sus manos todo lo que deseaban tocar unos de otros sin resistirse, sobre todo lo que más les había gustado al verse bajo el sol, sus cuerpazos musculados de daddies y sus prominentes y abultados paquetes.
Esos bañadores no estaban preparados para contener a las tres bestias que aguardaban durmientes ahí abajo si despertaban. Las liberaron de su encierro. Los tres tenían ya las pollas bien duras y se las vieron por primera vez. Sus caras reflejaban la satisfación por adelantado de que lo iban a pasar muy bien. Totalmente desnudos, retozaron sobre la cama. Curved se tumbó a cuerpo de rey, Hunter fue gateando sobre él hasta comerle la boca y fue bajando por su cuerpo, besándolo hasta llegar a su pedazo de polla larga y grande.
La rozó contra su mejilla, con sus labios y su bigote antes de meterse un buen trozo de ella en la boca gimiendo de satisfación. La sacó de su boca y la dejó caer, la relamió de abajo a arriba para dejarla empapada con sus babas encima, le comió los huevos mientras Duke andaba por ahí atrás preparando a conciencia el culo que se iba a follar.
O eso creía él, que entre tres la cosa no era tan fácil de decidir y eso estaba por ver. De momento Curved se erigió como macho supremo en esa cama, revolviendo a su antojo. Cogió a Duke, le tumbó en la cama de un empujón y le abrió de piernas. Le comió la raja y Duke jamás podría olvidar ese momento en que Curved le miró a los ojos como un cerdo vicioso mientras le succionaba uno de los cojones y lo estiraba antes de sacarlo de su boca y dejarlo volver a su posición.
Los tres estaban cañón, pero lo de Curved se salía de madre. Era tan musculoso, tan guapo y atractivo que conseguía que el resto de tios en la cama se volvieran unos buenos putones. Tenía para todos y se movía como pez en el agua encima de la cama. Tan pronto le estaba comiendo el culo y los huevos a Duke como se ponía por detrás de Hunter susurrándole amor a la oreja, abrazándose a él sobándole los pectorales, como se lanzaba sobre Duke a comerla la polla para dejar que Hunter le comiera ese pedazo de culo impresionante de macho empotrador que tenía.
Y creía Duke que iba a ser el que follara primero. El follador follado. No había otra. Estaba ahí a cuatro chupándole bien el rabo a Curved, que con su mano y sus dedos se estaba encargando de hacer que Duke abriera el ojete. Un culazo increíble, con los muslazos peluditos, las piernas entreabiertas con las pelotas y el rabo colgando. Con semejante espectáculo enfrente, Hunter le perfiló con toda la polla, metiéndola a pelo dentro de ese tremendísimo y apretado culazo.
Si por Curved hubiera sido, habría metido la cabeza entre las piernas de Duke para mirar hacia arriba y ver ese espectáculo de las pelotas de Hunter rebotando entre esas nalgas y ese culazo de Hunter con grandes y redondeadas nalgas bien suaves dando caña. Como la postura no le permitía hacer eso, se pringó la mano de saliva y la esparció por el pene de Hunter para que resbalara mejor ahí dentro, aparte de darle cachetes en el culo, arreándole para que se lo follara duro.
A falta de una buenas son dos pollas. Duke se montó sobre la de Curved y empezó a saltar sobre ella. A Curved apenas le dio tiempo de ver a ese tiarrón fornido frente a él, cabalgando, con su polla durísima apuntando hacia arriba entre los dos, porque Hunter acababa de sentarse sobre la cara de Curved para que le comiera el rabo y el culo. Una comida de lujo y a lo bestia que acabó con unas cuantas aracadas.
Hunter se puso de pie para dar culo a Duke mientras cabalgaba. Curved no sabía dónde mirar, si hacia arriba para ver ese culazo abierto con los morros de Duke dentro o a la polla dura, enorme y empinada de este mientras se lo follaba. Estaba tan salido y tan excitado que acabó a cuatro sobre la cama, para sorpresa de Duke y Hunter, que de repente vieron la posibilidad de poder follarse el culo de ese empotrador de pro.
Esas nalgas redondeadas de futbolista eran perfectas. Hunter fue el primero en penetrarle sin condón, metiendo toda la polla hasta dejar las pelotas colgando sobre el agujero. Curved no se callaba ni debajo del agua, expresando todo lo que sentía a voz en grito. Duke se quedó mirándole a la cara, frente a frente, alimentándose del dolor y el gusto que reflejaba esa atractiva cara.
Media vuelta y el culo ahora estaba a disposición de Duke, que con cara de satisfación y todavía de sorpresa, empezó a hundir su pene desnudo dentro de ese ano. Se subió de pie a la cama inclinándoe sobre la espalda de Curved para joderle como un perro. Dos culos ya habían sido desvirgados sobre esa cama, pero quedaba uno por follarse.
Tumbado sobre la cama, Duke recibió a Hunter, que se sentó sobre su polla y se la clavó dando unos buenos meneítos con su trasero hacia adelante y hacia atrás para tragarse el rabo. Curved también le puso a prueba, pero follándoselo abierto de piernas. Antes se embadurnó bien la polla de saliva. Se dio cuenta de que Hunter miraba entre sus piernas en dirección al rabo de Curved, quizá imaginando cómo iba a ser capaz de meter eso Curved dentro de él, teniéndola tan tocha, durísima y empinada hacia arriba, pero vaya que si entró y el gustito que daba.
El hecho de tener esa forma le daba incluso más gusto, porque de tan dura y tiesa le arreaba con el cipote en el punto flaco. Así acabó Hunter a los pocos segundos, soltándose la leche encima corriéndose como una fuente. Se había corrido un montón pero tenía la capacidad de conservarla bien dura un buen rato como para poder abrir de piernas a Duke sobre la cama y meterle otra follada. Le metió la polla pero con algo más y es que el muy cerdo recogió de los pelos de su torso la lefa que se había dejado encima y se pringó el rabo con ellos antes de metérsela. Lubricante del bueno.
La polla y la mano mágica de Hunter buscando su punto débil dentro del ojete le hicieron dar espasmos orgásmicos mientras se sacaba la leche. Por si fuera poco, Hunter se inclinó y empezó a relamerle toda la lefa que expulsaba para después conducirla hacia su boca. Duke pudo ver esa lengua cargada de leche. Cuando lo tuvo encima, abrió la boca y recibió su propio esperma. Hunter y él lo compartieron con un buen morreo.
Curved se estaba pajeando sobre la jeta de Duke. Ver como esos dos tios se daban el lote intercambiando el semen entre sus bocas le hizo aflojar los machos y acabó corriéndose sobre la cara de Duke. Como siempre sin contener sus emociones, Curved gritó de júbilo al soltar la lefa, dejando la cara de Duke bien guapa, con pegotes de semen por todas partes, en su labio superior y los dientes, en su mejilla, en su pelo.
Le restregó el cipote contra la lengua para pringarla bien y después se unió al jueguecito de esos dos inclinándose sobre Duke y lamiéndole todo el semen que le había dejado encima, besándole, para después compartirlo también con Hunter. No se podía pasar un rato mejor en la cama. Habían zorreado como habían querido, todo se habían comido las pollas y follados todos los culos y como guinda del pastel habían acabado comiendo lefa.
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