David se come la polla de su colega de curro hasta sacarle toda la leche y se deja follar a pelo | Latin Leche

Double Gets You More

El cazador ya se estaba relamiendo del puto morbo de su propia imaginación. Por norma general conseguía casi todo lo que se proponía con dinero, pero la idea de usarlo para tentar a dos currelas musculosos necesitados de plata, se la ponía realmente tiesa. Dinero en mano se veía como un Dios capaz de cambiar las cosas en un segundo, de hacer que dos tios heteros terminasen en una obra tocándose los rabos y follando. Ese era su gran poder.

Y si tenía que ser explícito, lo era. Entró como Pedro por su casa en un angosto almacén donde dos tios estaban trabajando. David se llamaba el chico que no tenía miedo a ser grabado con la cámara, cachas, de tez morena y barbita. Entró ofreciéndoles dinero por hacerle una limpieza, pero no al uso de las que ellos estaban acostumbrados, sino otra. Entonces, para enseñarles gráficamente lo que quería, agarró la mano de David y la llevó al paquete de su colega.

Le sorprendió que David no retirase la mano enseguida. Si por él fuese la habría dejado allí puesta amasando el bultaco. Fue su compi el que enseguida se negó y se echó hacia atrás. Fue ese pequeño resquicio de duda el que le animó a seguir insistiendo. Poco tiempo necesitó para conseguir su propósito. Le bastó meter un fajo de billetes en la cintura de los vaqueros para convercerles a los dos.

Una vez aceptada la propuesta, David acercó la cara al paquete y se lo comió a bocados, con lengua y todo. Aún sin ver rabo, fue una de las pocas veces que al cazador se le animó el rabo dentro de los pantalones. Ese tio tenía una boquita y un estilo de mamar prodigiosos. Y eso que todavía no había empezado. Su compi, que tanto renegaba, se puso igual de cachondo y el bulto empezó a crecer de forma desmedida.

Resultó que no llevaba calzones. David le cogió la pirula y se la chupó dejando que creciera en el interior de su boca. La escenita era de lo más deliciosa. David estaba cachas y la camiseta de manga corta que llevaba, además de sentarle muy bien, se le acoplaba a su fornido cuerpazo. Verle de esa guisa mamando rabo era una puta locura, sobre todo al pensar que ese par de tios después del curro llegarían a casa con ganas de follar coñito, manteniendo en secreto ese encuentro furtivo entre hombres.

El cazador se quedó mirando la mamadita completamente embelesado. Pensó que el dinero movía montañas como la fe, pero que quizá no era el dineor por sí solo el que moviera esas montañas, sin que era un medio para sacar a la luz los deseos más profundos de las personas. “¿Te gusta cómo te la chupa? ¿Alguna vez habías imaginado a tu colega de curro mamándote la polla?“. Anda que no le gustaba calentar el ambiente al cazador con preguntas que no necesitaban respuesta.

Mientras tanto, David seguía tragándose el pollón gordo y encapuchado de su compi hasta las bolas. Les propuso ir a casa y más dinero si se follaba a David sin condón. David estaba ya tan caliente que hubiera aceptado hasta sin dinero de por medio. Se puso de rodillas, inclinó la espalda hacia adelante y se bajó los vaqueros mostrando un poderoso culazo grande, redondito y tatuado.

Al verlo, su amigo se emocionó y acudió a darle rabo por el agujero. A juzgar por la forma en la que se lo zumbaba, fuerte y empalándole hasta las cejas, el zacador hubiera puesto la mano en el fuego porque al empotrador más de una vez le entraron ganas de palpar ese culazo imaginándolo desnudo. Al final el cazador había sido como un cupido y el dinero la flecha del amor.

Cualquier tio se volvía un auténtico cerdo en la cama, pero el cazador estaba deseando ver cómo se desenvolvían dos currelas como esos en plena acción. No le defraudaron. David giró la cabeza y pidió leche. Su amigo tomó asiento y se la empezó a pelar frente a su colega que no dejaba de mirarle. David coló una mano entre las piernas de su amigo y empezó a tocarle el culo, a dedearle.

Nada más lamerle los huevetes, el colega se corrió de gusto con un montón de leche fresca saliendo de su cipote. David apretó la lengua contra el frenillo. Puto morbazo tenía le cabrón así. Se metió la polla dentro de la boca y se la comió cabeceando, dejando rebotar su frente, su nariz y el flequillo de su pelo sobre la barriga de su compi, llevándose toda la leche encima. Con el sabor de la lefa de su colega encima, David se retiró a la otra parte d ela habitación y se cascó una paja.

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