[Lucio Saints] Lucas de Paz prueba el enorme rabo de Lucio Saints en su debut con #CITYBOYS06 «Sangre nueva»

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Allen King y Robbie Rojo han decidido tomar caminos por separado. Tras una intensa relacción que termina por una infidelidad de Robbie, Allen decide abandonarse al placer del sexo yendo al local Boyberry de Madrid y disfrutando de un montón de vergas enormes para saciar su hambre de venganza, no consciente de que en los baños de ese local se la acaba de chupar y sacar la leche de la polla al tio con el que su ex pareja le ha sido infiel.

Con todo perdido, Robbie acude a casa de ese chaval, Aday Traun, que le abre las puertas y lo acoge con una buena follada. Allen sigue dando rienda suelta al placer del sexo y termina en una fiesta en la casa de Lucio Saints montándose un trío en el que necesitan tema. Aday tiene está en el negocio y Lucio le llama para pedirle un encargo, algo que provoca la colisión de Allen y Robbie por primera vez desde que lo dejaron. La fiesta continúa en esa casa en la que Jordi Moreno y Lucio Saints le meten una doble follada de rabacos gigantes a Angel Cruz, pero el encuentro con Robbie impide que este y Allen se conozcan un poco más a fondo. La casualidad quiere que finalmente sea posible y terminan los dos follándose el uno a otro.

Mientras tanto, otro chico planea una venganza mayor. Sumido en los celos y su obsesión por Allen King, no para de revelar las fotos recortando de ellas a cualquiera que no sea él y recordando cada baile a su lado.

Ahora…

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Estación de Atocha, Madrid, el lugar al que tantos hemos llegado esa primera vez hace tiempo, encontrándonos ante la gran ciudad, dispuesta a nuestros pies. Un nuevo chico llega en tren, Lucas de Paz, un pibonazo de semblante apacible y una mirada intensa de ojos claros. Y como ocurre siempre, nunca llegamos a ser conscientes de lo que nos aguarda el destino. Diariamente nos cruzamos con cientos de personas, a algunas nunca volveremos a verlas y otras irremediablemente formarán parte de nuestras vidas, de una forma u otra.

Y el destino de alguien yace en una bañera. Fotos, celos, locura. El chico que estaba obsesionado con Allen King ha llevado a cabo su sangriento plan de venganza particular. Todos los engaños salen a la luz y algunos terminan en la tumba. Robbie ha pagado caro su desliz.

Lucas llega a la casa de Lucio Saints, el chaval ha ido huyendo de su ciudad para buscarse una nueva vida y Lucio le ofrece quedarse allí mientras va encontrando sitio. Lo malas que son las despedidas pero qué agradables son los reencuentros y entre estos dos había rollito, una química que nunca ha desaparecido y que vuelve a resurgir al verse. Unas palabras, un abrir y cerrar de ojos y ya se están comiendo los morros. Sobre los vaqueros de Lucio hay algo que destaca sobremanera y Lucas se da cuenta porque lanza la mano y lo agarra con fuerza y muchas ganas, una porra enorme que está deseando tener dentro.

La temperatura está subiendo en el salón y se quitan las camisetas, Lucas además quita la capa del vaquero y sigue sobando la polla de su amigo ahora sólo con la tela de los calzones de por medio. Un pollón gigante acoplado a la izquierda de los gayumbos y llenándolos bien hasta con los cojones que se le salen de lo que lleva dentro. El chaval demuestra que sabe hacer una buena agarrada de rabo y huevos y lo sigue demostrando sin tela de por medio, con toda esa manguera libre ya entre sus manos.

La pilla con la boca desde la retaguardia, admirando con sus ojos claros lo que tiene enfrente de su cara y enseguida siente la imperiosa necesidad de merendársela. Es enorme y gorda y apenas le entra por la boca, ni aun abriéndola a tope. Poco a poco, con los labios mojaditos y cada vez más saliva, consigue tragársela hasta la mitad. Lucio le ayuda a hacerlo metiéndole una folladita por la boca elevando el culete y haciendo que el chaval saque la lengua para rebozarle por ella todo el cipote gordo.

Menuda tardecita se va a pasar el recién llegado, de estar aburrido en su ciudad a estar comiendo un rabo, así da gusto viajar y conocer mundo. Cualquiera cambiaría el aburrimiento por llevarse a la boca un pedazo de pepino como ese. Pivotando sobre la boca, con el rabo todavía dentro y sin soltarlo, Lucas pasa de estar sentado al lado de Lucio a arrodillarse frente a su tranca dándole brillo, dejando su culo en pompa, ataviado con unos slips a rayas que no van a tardar en desaparecer a medida que va sintiendo cómo todo el rabo se introduce hasta su garganta.

Lucio lo vuelve a hacer, algo que me encanta, ese momento paja con su mano en un lado y la boca de un tio en el otro, una puta maravilla que me pone loco. Me encantaría ser esa boca, pero que no parase, que continuase con la paja y terminase rezumando leche, poder disfrutar de ella cayendo en toda la cara y saborearla mientras continua el pajote, ahora más suave con la lefa resbaladiza.

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Un sensual movimiento con las manos por detrás y Lucas se va bajando los slips dejando al descubierto su precioso culo, suave y con un agujero de buen tamaño para cautivas a las grandes pollas, apto sólo para machos. Lucio se lo explora metiéndole la yema de los dedos dentro a gran velocidad, primero uno y después dos, haciendo que el chaval gima de placer. Pero Lucas no se desprende de la polla, es tan grande y tan dulce que juguetea con ella un poco más. A Lucio le encanta tener a un tio tan guapo disfrutando de su porra. El chaval le echa unas miraditas de vicio, saca la lengua, le lame el capullo y se la come. Lo que no puede abarcar con la boca lo rellena con una buena paja con la mano. Se lo está pasando de puta madre con ese pedazo tronco sólo para él.

Qué bien la ensaliva el chavalote, con todo el pringue recorriendo el cipote y bajando con el tronco hasta que le planta la boca y lo desliza todo para que quede suavecita. Le tiene loco el cabrón y Lucio le invita a sentarse encima de él. El chaval todo obediente y con el calor de la polla todavía en la boca, toma asiento y Lucio amolda su rabo enorme acoplándolo a lo largo de toda la raja de su culo. Con el cipote le da unos buenos cachetazos y se lo restriega por la entrada del agujero.

Lucas ya no recordaba esa sensación que le encanta, como si te metiesen una puta lata de Pringles por todo el culo. Lucio se la embucha de una manera apoteósica, el tio traga por el culo todo el mandoble pero de qué manera, tiene tal potencia la polla y es tan gorda que literalmente le está abriendo el agujero del culo como nadie se lo ha abierto antes. Siempre me han hecho mucha gracia estas pelis que había de los «Porkis» y sus secuelas, me acuerdo de la escena en que cuando se iban a tirar en grupo a una tía, siempre empezaban por el que la tenía más pequeña, porque si empezaban al revés, al tener aquello más abierto y dilatado, los otros no podrían disfrutar de la polla apretadita y rozando.

Lucio Saints es el que la tiene más grande de toda la pandilla. Una vez que ya le tiene el culo abierto, eso entra como la seda, pero la tiene tan robusta y larga que al chaval le está tocando lo inimaginable, haciendo que no pare de gemir y dejar la mirada perdida. Por si le había sabido a poco, Lucio lo pone de pie, recostado contra la parte alta del sofá y  le hinca toda la polla super dura y enorme por el culo. Es enorme ver cómo se la encaja y la hace resbalar dentro del agujero, eso es una polla poderosa. El chaval debe estar acordándose de las inyecciones del practicante que le dejaban mareado. Al lado de eso, aquellas inyecciones eran una pijotería, ahora sí tiene razones para marearse y de verdad, y una razón muy grande y gorda por el culo. Está a punto de hiperventilar el chico, pero con gusto le metía otra de igual tamaño por la boca para que no se quejase. Lucio le pide que se calle un poco, pero tampoco es que lo esté deseando, le pone ver cómo grita el chaval con toda su polla dentro.

Como buenos amiguetes, deciden terminar la follada con una paja entre colegas, pajeándose mientras se miran a los ojos y a las pollas el uno al otro, animándose a sacarse toda la leche que llevan dentro de los cojones. Lucio se lo implora cerquita de su cara y Lucas termina echándose un reventón de leche encima con una buena hilera blanca recorriéndose desde el rabo hasta la cadera y resbalando. Entornando los ojos y sintiendo cómo el gusto le recorre todo el cuerpo hasta llegar a la base de la polla, Lucio termina explotando leche por la raja del rabo como un volcán en erupción, con todo el semen resbalando por la montaña del tronco y por la ladera de los cojones. Mira, un buen proyecto para presentar en estos experimentos científicos que hacen en las escuelas, cómo hacer que la polla de un tio reviente a lefazos. Si es que al final en la naturaleza todo tiene su parecido.

CONTINUARÁ…

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