Kian O’Connor, Ethan O’Pry, Timmy Morrison, Landon Slater y Sammy Steed meten un gang bang a pelo a Nico Alessi por San Valentín | Bel Ami Online
Valentine's gang bang
No sabía Nico Alessi que tuviera un admirador secreto. El día de San Valentín, un repartidor llamó a su puerta y le entregó una caja con forma de corazón llena de bombones junto a un sobre. No le dio tiempo a leer quién era el remitente, aunque seguramente lo habría ocultado, y tampoco le dio tiempo a preguntar a su novio Timmy Morrison cuando este llegó a casa. El cabrón estaba tan caliente que nada más sentar su trasero en el sofá, se le antojó tener tema.
Estaban en mitad de un morreo que les estaba conduciendo hacia algo más íntimo cuando fueron interrumpidos por el guapísimo Landon Slater. Si sabes lo que es que te interrumpan cuando estás empalmado, sabrás entonces de qué forma tuvo que ir Nico a abrir la puerta, amoldándose el pito bajo los vaqueros, sacando culete hacia atrás para que se notara lo menos posible y tirando de camiseta por fuera para ocultar lo que se pueda de la parte de arriba. Ya sabes, trucos de hombres.
Y como tal de poco le sirvieron, a él y a Timmy, porque Landon les preguntó directamente si estaban chingando y si le dejaban participar. La carne es débil y a un amigo no se le dice que no y menos el día de los enamorados, así que Nico dividió sus besos de un lado a otro entre los dos, luego los tres juntos, las camisetas desaparecieron, las manos de Landon y Timmy sobaron el torso de Nico, que cada vez estaba más caliente.
Semi desnudos de cintura para arriba como estaban y más salidos que el pico de una mesa, alguien llamó a la puerta. Aquí ya sí que Nico no escondió nada, sobre todo al ver al cachas guaperas de Kian O’Connor, el quarterback del instituto. Le agarró de la manita y le metió para adentro. La presencia de ese tiarrón corpulento y musculoso aceleró todo. Los chicos se pusieron a cien y comenzaron a bajarse los pantalones, enseñando sus pollas tiesas.
Para pollas la de Kian. Menuzo mazo tençia el cabrón apuntando hacia el frente entre las piernas, largo, grueso y con un despampanante cipote. Para que os hagáis una idea, Nico le colocó la mano encima, los cuatro dedos por arriba con el pulgar debajo, y todavía había hueco para otras dos manos como la suya. Le chupó el pito mirándole a los ojos. Estaba buenísimo como para no hacerlo. Nico se sintió el chico más querido del mundo cuando los tres le rodearon en el sofá y le dieron sus rabos para comer.
Viciosos y desesperados, no esperaban su turno, querían boca o roce. Las dos que no se estaba jalando, se rozaban contra su cara, su nuca, su espalda, su hombro. Así, comiendo un buen manojo de rabos, es como les pilló Ethan O’Pry, que se habían olvidado que le dieron las llaves para ir a regar las plantas. Plantado es como se quedó al cruzar la puerta, con la boca abierta, asombrado y sorprendido al ver a los tres tios dando pija y muy bien entonados.
Enseguida Nico le sacó de su asombro y le llevó junto a ellos. Por fin Nico pudo salir de dudas y no falló, en cuanto a que Ethan iba por la vida sin calzones. Lo descubrió al bajarle los pantalones del chándal. Ahora eran cuatro pollas las que le rodeaban dispuestas a acariciarle y meterse dentro de su boca. La de Kian estaba tremenda. Nico le miraba de nuevo a los ojos, completamente enamorado, incapaz de comprender cómo un tio podía ser tan guapo, atractivo, estar así de buenorro y tener esa pedazo de polla tan gorda y larga, que ya el cipote le rellenaba la boquita y le costaba entrar.
No fue el único en comer rabos. Mientras él se dedicaba en cuerpo y alma al de Kian, Landon se agachó para chupársela a Nico. Justo al lado, Timmy hacía los honores con la de Ethan. Con la pollaza de Kian ocupando su boca, Nico no se aguantó más las ganas y acabó corriéndose en la cara de Landon. Todo parecía idílico, paradisíaco, lleno de amor, cuando el lado más salvaje y guarro llamó a la puerta.
Lo que disfrutó Nico con las vistas de esas cuatro pollazas siendo pajeadas a buen ritmo encima de su cara, sin saber cuál sería la siguiente que le expulsara la leche encima. El semen de esos cuatro jefazos introduciéndose por su boca, decorándole el bigote, la nariz, las mejillas, las cejas. Se quedaron un rato sobándose las pollas, observando la guarrada que habían hecho entre los cuatro, dejando esa carita llena de lefa. Su obra de arte.
A esos tios tan fogosos no se les iban las ganas así como así. Quince minutos de rigor, quizá menos, hablando en el sofá desnudos, dejando las cosas claras, volvieron a dejarles las pollas bien empalmadas para ir un paso más allá. Tocaba meter rabo y por mayoría votaron que no habría mejor putita que Nico. En clara desventaja, a Nico no le quedó otra que ceder al voto popular y la primera que se encajó a pelo fue la de Landon.
Él, Ethan y Timmy se habían quedado en el sofá sentados, esperando a que Nico fuera pasando de uno a otro saltando sobre sus piernas, cabalgándoles. Había que ser muy lerdo para no darse cuenta de lo mucho que le gustaba a Nico el pollón de Kian, así que mientras cabalagaba, Kian se encargó de darle lo que quería, introduciéndole el pene por la boca.
Y he aqui amigos, que se nos olvidaba un pequeño detalle, no os preocupéis, algo insignificante, solo que Nico jugaba a dos bandas en el amor y de repente se presentó su otro noviete Sammy Steed con una rosa en la mano para pedirle matrimonio. Imaginad que vais a pedir la mano a vuestro chico y al entrar os lo encontráis cabalgando sobre tres tios y comiéndose un rabo a la vez, que se disculpa pero no puede evitar el vicio de hacérselo con cuantos más mejor.
No queda otra, o lo dejas o lo amas. Y Sammy decidió amarle y unirse a la fiesta. Yo también habría hecho lo mismo. Chico listo. Por lo menos los chicos tuvieron la deferencia de dejar que el noviete se follara a su chico tras la interrupción. Le pusieron a cuatro patas en el sofá, luego bocarriba, turnándose para follárselo sin condones. Sintiéndose culpable, Nico comenzó a disfrutar cuando vio que su novio lo gozaba también, sobando los cuerpazos de los chicos, rozando su pene erecto contra sus culos, animándoles a meterla en el ojete de su amado.
En eso consistía el amor, en querer sin condiciones, en saber perdonar y en disfrutar juntos de todos los palos que te da la vida, palos grandes, largos y muy duros con mucho amor para regalar.









