Rikki Norseman se pimpla a pelo el culazo del musculado chulazo de ojos azules Bruce Harrelson | Bel Ami Online
El sueño de Rikki Norseman era ser fotógrafo especializado en desnudos masculinos. De momento iba haciendo sus pinitos. En el estudio, entre grabación y grabación, cogía la cámara del fotógrafo oficial de la productora y se ponía a hacer sus sesiones personales. Lo que no se imaginaba era que fuera tan complicado mantener el pulso con la cámara cuando enfrente de ti tenías a chulazos como Bruce Harrelson.
Sí, francamente complicado, porque las pulsaciones aumentaban al ver su cuerpazo musculado, bronceado, su cara atractiva con ojos claros y el rabo se le iba poniendo duro a medida que el chico se bajaba los calzoncillos blancos y enseñaba la pirula larga y encapuchada, colgando frente a un buen par de huevos bien armados. No quedaba otra que echarse mano al paquete y recolocarlo antes de continuar pulsando el disparador.
Era entonces cuando los mundo de Rikki confluían y le hacían elegir: seguir fotografiando o abandonarse al placer. Obviamente el segundo ganó a partida. Rikki alargó un brazo y cogió el pirulón con la mano dejándolo descansar sobre la palma, sobándolo dulcemente. Estaba calentito y le agradaba su tacto. Con el roce llegó el cariño y Bruce, que no era de hierro, empezó a empalmar, se le puso completamente dura y Rikki aprovechó el momento para arroparla entre sus labios y hacerle una buena mamada.
Tenía buena polla, pero todavía mejor culo. Rikki flipó con él, tan musculoso, firme, algo peludito. El chaval, sumamente receptivo, se lo puso en bandeja inclinándose hacia el sofá. Rikki se colocó detrás de él y le dio por culo a pelo. Tras desfogarse, se sentó en el sofá y dejó que Bruce lo cabalgara. Rikki bufó al tener a ese tio encima poniéndolo contra las cuerdas, con ese cuerpazo de gym fostiando su verga una y otra vez sin descanso. Le abrió de piernas y le metió la última follada mientras Bruce le miraba y se despachaba la polla a gusto hasta correrse encima.











