Kevin Warhol y Adam Archuleta se follan a pelo los culazos de Sven Basquiat y Pip Caulfield y se corren sobre sus caras, sus cuerpos y su pelo | Bel Ami Online
Entraron en la habitación sin hacer ruido. Adam Archuleta miró a Kevin Warhol sonriendo con picardía. Sven Basquiat y Pip Cauldfield habían decidido acabar la fiesta de la noche anterior dormiditos en la misma cama, con sus cuerpos completamente desnudos bajo la fina sábana que les tapaba las vergüenzas. Estaban en posición fetal frente a frente, durmiendo a pierna suelta como dos bebés.
La curiosidad de Adam le llevó a levantar la sábana. Como ya esperaba, los dos estaban empalmados. Todo el mundo sabe que a esa edad uno se tira gran parte de la noche y amanece con la pirula bien dura, incluso después de un sueño húmedo. Las sábanas estaban limpias, señal de que no habían follado. Habrían acabado tan pedo que se habrían quedado en bolas y acabado así.
A todo el mundo le gusta que le despierten con un desayuno en la cama y el de esos dos iba a ser el de una zampada de polla. Adam se bajó los pantalones grises de deporte. Al ver cómo otros tios empalmaban, a él también se le ponía dura, reflejo espejo. La tenia larga, cilíndrica, gordita y venosa, toda una delicatessen. Kevin le siguió los pasos y al rato estaban los cuatro follando en esa misma cama. Habían ido allí a vivir aventuras, no a dormir la mona.
Adam hizo la cucharita a Pip colándosela a pelo. Lo tuvo fácil con esa cara y esa polla erecta. Pip se la vio y le dejó entrar sin pensárselo dos veces. Kevin estaba justo al lado de ellos haciendo trabajo de campo junto a Sven, un sesenta y nueve en el que se comían los rabos y Kevin estaba encima. Les abrieron de piernas bocarriba y se los follaron a la vez, sintiendo ese colegueo, esa sensación de camaradería que otorga estar haciendo algo y saber que el otro está teniendo las mismas emociones que tú.
Se miraban los culitos por detrás, las pollas duras penetrando ojete. Era su forma de aprender a ser hombres. Debajo de ellos, Sven y Pip gozaban de esos pitos duros blandiendo sus ojetes y se pajeaban los suyos, que no tenían nada que envidiar. Adam tenía ganas de animar el cotarro. Sin dejar de dar por culo a Pip, se inclinó para comerle la polla a Sven, dejando a los dos contentos mientras Kevin lo grababa todo para el anuario, el de esos vídeos que luego se iban pasando unos a otros para hacerse pajas. Este iba a ser de los buenos.
Los chavales se corrieron encima, notando las pollas duras penetrando sus culitos. Habían escuchado todos acerca de la generosidad de Adam, de lo bien que lanzaba. Lo comprobaron de primera mano. Pip tenía la cabeza apoyada en el hombro de Sven cuando Adam sacó la polla de su culo con la intención de correrse. Digamos que Pip jamás había visto en su vida esos fuegos artificiales. Un montón de chorrazos salieron disparados del pollón de Adam, sin aviso, sin piedad, dejándole engominado todo el pelo, bañando de semen el abdómen de Sven, su polla larga, la bolsa de sus cojones. Los dos bien sucios por su culpa. Pero a Sven todavía le esperaba una inyección extra de tinta, el tatuaje que Kevin le dejó marcándole con su semen con una línea recta desde por encima de la ceja diestra hasta el moflete.









