Tendencia

Paddy O’Brian mete un buen folladón al atractivo Issac Jones delante de otros hombres | MEN

Bashed And Furious

Un tipo duro, amante de los coches y las carreras, Paddy O’Brian se preguntó si Issac Jones sentiría el mismo interés por las buenas pollas. Se lo llevó a su guarida, donde solía enseñar a otros hombres cómo se hacían las cosas. A menudo ellos disfrutaban del espectáculo como cerdos mirones, pajeándose en torno a él, sentados en sus sillas mientras él se follaba un buen culo, pero esta vez les pidió que salieran.

Había algo en Isaac que le ponía perraco, que hacía que ese tiarrón atractivo y fornido no fuera como los demás. Le quitó la chaqueta, su camiseta blanca y le desabrochó los vaqueros del botón principal descorriendo la cremallera de la bragueta. Paddy se quitó la camisa y al descubrir su musucloso y espectacular torso, Isaac no pudo contener una erección repentina. Su polla pasó a ocupar un buen lugar rellenando el lateral de sus calzones. Paddy lo suponía, si ese tio sabía apreciar las curvas de un precioso coche, no podría pasar por alto los músculos y la potencia de un cuerpazo como el suyo.

Paddy se desabrochó el pantalón y dejó que fuera Isaac el que hiciera el resto. Notó el aliento de su boca hambrienta sofocando sus gemidos y su vicio contra su polla suspendida detrás de los calzones. Para cuando Issac tiró de la goma hacia abajo, Paddy también se había puesto como un toro, con la picha dura y venosa con su cipote despampanante y reluciente.

Notó el calor de la mano agarrándole por las pelotas y ese cabrón iba de duro, tragándosela hasta los huevos. Cómo le gustaba merendar rabo y meterse los pelos de la base de la polla por la nariz. Estaba hambriento. Paddy se sentó y se la dejó comer. Qué delicia sentir sus labios arropándole toda la verga, esa lengua juguetona que le paladeaba el cipote con lujuria dejándoselo aún más gordo y lustroso.

De vez en cuando el nene salía a tomar aire, le agarraba el rabo pajeándoselo y observando con ganas lo grande que era. Se relamía los labios para dejarlos suaves y húmedos y volía a la carga. Isaac se puso de pie. La tenía bien larga y dura él también. Se dirigió hacia una silla y se colocó en ella de rodillas dando la espalda a Paddy, que se apresuró a sacar un condón del bolsillo de los pantalones y ajustarlo a su gordísima polla.

Con una mano Paddy agarró una nalga de Issac. Con la otra se agarraba la base de la polla para dirigirla hacia el agujero. Se la metió y le encantó ver cómo Isaac se modía el labio inferior del puto gusto que sintió en ese momento en que su grueso cipote empezó a rozar las paredes del interior de su acogedor ano. Cuando dio un caderazo para meterla un poco más a fondo y pisar el acelerador, también le enantó escuchar cómo gritaba de dolor y placer a la vez.

Le tenía ganas desde que se echaron esa carrera hacia la guarida. Darle por culo por detrás fue como una victoria y follárselo con ganas suponía la fiesta que se merecía todo campeón. Le culeó un rato y luego se fue hacia una silla de nuevo para que Isaac se montara sobre su rabo. El cabronazo rehusó hacerlo frente a frente. Le gustaba por detrás para evitar el contacto visual, a menos de momento.

Paddy no pudo evitar echarse hacia un lado para ver la polla de ese energúmeno rebotando. Le encantaba la forma de su rabo, no tan gordo como el suyo, pero sí mucho más largo. La tenía super tiesa y se le marcaban las venas en el tronco, dejando a la vista un apetitoso rabo que cualquier tio estaría dispuesto a meterse dentro de la boca y no sacarlo de ella hasta sacarle todo el jugo.

Le encantaba cómo se mecía recta y dura rebotando contra sus abdominales, cilimbreando de lado a lado, era  puro espectáculo para los sentidos. Los hombres rudos y valientes lo hacían en el suelo. Allí le puso bocarriba, tumbadito sobre su propia chaqueta, le abrió de piernas y le coló por el agujero toda su gruesa pollaza de machote.

Qué agallas tenía el tio. Aún en esa postura, se resistía a mirarle a los ojos, si bien alguna que otra miradita se escapaba hacia el torso de Paddy, espectacular y con los abdominales y pectorales bien dibujados. No le miraba a los ojos pero se lo estaba pasando de puta madre, tanto que de improviso el cabrón expulsó un lechote que viajó hacia el lateral de su cuello.

En ese momento Paddy le dio duro e Issac se sacó toda la paja, dejándose el torso empapado de blanco. Paddy le sacó la polla dle interior del culo y se la empezó a pajear allí mismo, encima de él. Isaac no paraba de sobarle las bolas. Le dejó todo el esperma espeso y blanquito sobre la cadera, uniendo la leche de dos machos, la gasolina que les impulsaba a ser más duros y furiosos.

VER BASHED AND FURIOUS EN MEN.COM

VER BASHED AND FURIOUS EN MEN.COM

Mostrar más
Botón volver arriba