Los dos cabrones ahí tirados en el suelo echándose unas partidas a la PS4 y encima es que parece que recién hayan salido de la ducha y se han puesto a jugar mientras él iba de compras al súper de al lado. No es que Theo Ross haya aprovechado mejor el tiempo comprando que William Seed y Cayden Solano jugando, porque más que comida, lo que trae es jeterías para picar y unas cervezas.
Mmm. No están nada mal sus colegas por detrás, tienen unos buenos culitos. Ni se han enterado que ha entrado por la puerta. Quizá debería hacerse notar un poco más. Le baja los calzones a Cayden. menudo ojete tiene el chaval. Nada más separarle los cachetes con las manos se le pone morcillona imaginando lo bien que casaría su polla con ese agujero. Se sienta encima de él y le penetra el ojal. Ha hecho que pierda una partida. Se siente.
Cayden le atrae por ser el más jovencito de la manada, pero por quien Theo anda coladito es por Will. Todavía lleva los calzones de béisbol puestos del entrenamiento por la tarde y puede admirar su poderoso culazo de machote. No creía que era de los que se iba a dejar follar, más bien es de los que tiene pinta de empotrador, pero se ve que está demasiado concentrado jugando y Theo se aprovecha.
Le mete la barra por el culo y se abalanza hacia adelante para mirar su reacción. Es una cara de gusto y sorpresa. Llevan tanto tiempo jugando juntos al béisbol que una simple mirada les basta para leer la siguiente jugada. Entre los dos le van a meter tralla al jovencito. Mandan a tomar por culo los mandos de la play, Theo se folla a Cayden y Will pasa ala parte frontar para darle rabo al colega, agarrándole por la cabeza y atragantándole de polla.
Parece que a Will le mola la forma que su amigo tiene de follar. Entre él y Cayden forman una pila de dos culos y se la ofrecen a Theo, que se pone las botas doblando y elevando las rodillas para alcanzar los dos agujeros por turnos. Qué lástima no tener dos buenos rabos colgando entre las piernas para poder satisfacer a los dos a la vez.
Termina follándose por delante a su colega de toda la vida, ahí tirado encima del sofá. El cabrón está buenísimo. Habían hecho muchas guarradas juntos, pero nunca tan íntimas. El jovenzuelo se entromete entre los dos. Anda que no le gustan las pollas al benjamín. Theo se lo vuelve a follar y el muy cerdo se casca una paja soltándose la lefa encima. Theo le saca el rabo del culo y le moja el culo y las pelotas de leche. Will hace lo propio sobre su jeta dejándole bien guapo con los lefotes espesos y blancos encima de la cara. Y ahora que la habitación se ha quedado con ambientador de hombre, a jugar, a comer y a beber cervezas.









