El chulazo empotrador de Felipe enchufa rabo a pelo a Nicolas en la ducha y se corre en su boca y su cara | Latin Leche X Say Uncle

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En el barrio en el que vivían no es que sobrara la plata precisamente, por eso cuando su novia le echó de casa, Nicolas se quedó con una mano delante y la otra detrás, una mochila con algo de ropa, lo puesto y sin saber dónde iba a pasar la noche, quizá en un banco. Qué culpa tenía él de que le tiraran los rabos y haber caído en la tentación. Por suerte, tenía vecinos como Felipe para echarle una mano. Fue verle ahí tirado y enseguida le ofreció su casa, lo primero darse una buena ducha.

Si a Nico le hubieran preguntado la definición de empotrador, hubiera puesto de ejemplo a su vecino. Un armario empotrado bien cachas al que la ropa le quedaba ajustada al cuerpo como un guante, sobre todo el culo y las mangas de la camiseta, con esos biceps esculturales y envidiables. Cara atractiva, de semblante tan serio como seguro de sí mismo, nariz ancha y buenos labios. Uno de esos tios a los que no puedes dejar de mirar de arriba a abajo cuando pasan por tu lado sin que se te ponga bien dura, uno de esos con los que te puedes correr bien a gusto cuando le tienes al misionero metiéndotela sin parar y no puedes apartar la mirada de su jodida y portentosa cara de macho.

Feli aceptó la oferta, entró en el cuarto de baño y comenzó a desnudarse cuando de repente su vecino entró casi en pelotas con la intención de ducharse juntos. Como dije, en ese barrio no sobraba la plata y ahorrar agua era fundamental. No solo eso. Felipe le confesó a Nico que tenía ganas de probar a un tio, que ya estaba aburrido de las pibas que no paraban de tirarle la caña y quería probar cosas nuevas, así que si él también quería ahora que le había dejado la novia, podían experimentas eso juntos.

Por si quedaba alguna duda, Felipe le enseñó lo mucho que le gustaba mostrándole lo dura que la tenía bajo los calzones. Nico se la miró, por la pinta por la que se alzaba aquello, debía tenerla enorme. Felipe no aceptó un no por respuesta, cogió la mano de Nico y le hizo que se la tocara por encima. Se la sacó toda larga y gorda apuntando hacia el frente. Nico se la sobó pajeándosela suavemente sin saber muy bien qué pretendía que hicieran. ¿Solo pajas entre colegas o algo más?

«Bueno, estaría bien si te agachas y me la chupas«, le propuso Feli, que aprovechó para levantarse la pirula y mostrarle el piercing que tenía enganchado en las pelotas. De cerca parecía todavía más grande y gruesa. Instintivamente Nico paseó la lengua por su labios humedeciéndolos, preparado para metérsela dentro de la boca cuando Felipe marcó los pasos diciéndole que sacara primero la lengua para meterle unos buenos pollazos encima.

El soniquete del cipote chocando contra la lengua húmeda se dejó escuchar por todo el baño. Se lo sobó entre los labios, miró a Felipe a los ojos y fue a por todas dejando que ese pene penetrara dentro de su boca hasta taladrarle la campanilla. Los labios pegados a la base, sintiendo en el labio inferior el frío metal del anillo que tenía en las bolas.

Empezó a mamársela sin poder parar. No solo le gustaba esa polla, sino al tio al que se la estaba chupando, todo un especímen de hombre que se merecía una boca en su rabo todo el rato por estar tan jodidamente bueno. Justo lo que necesitaba para olvidarse de su novia, de hecho ya ni se acordaba de ella. Felipe ya se encargó de que no la echara de menos convirtiendo la mamada en algo más salvaje, porque aparte de darle de comer polla a fondo, no paraba de inclinarse y escupirle en la cara, en la boca, regalándole saliva para que cada vez le entrara más suave entre los labios, dándole unas hostias suaves en las mejillas, tratándole como a una zorra.

Bien que le gustaba a Nico que le trataran así, que le dominaran como estaba haciendo Felipe, que fueran tan caballerosos al principio pero que sacaran su verdadera personalidad en la cama, que se volvieran locos cuando estaban en pleno acto. Junto en la ducha, se dieron un buen morreo. Felipe no paraba de hacerle abrir la boca, de escupirle dentro, de darle hostias en la cara, de agarrarle por los pelos y obligarle a agacharse para comer rabo y succionarle las pelotas.

«Déjame que vea tu culito«, le dijo Felipe mientras le daba media vuelta poniéndole mirando hacia los azulejos de la ducha. Tras sacarlo un poco en pompa, Felipe se encargó de palmearlo, poniéndose cachondo al ver cómo se mecían esas nalgas como flanes ante sus ojos. Le colocó su manaza grandota y varonil en mitad del culo y se bastó de los dedos índice y corazón para separarle las cachas y dejarle al descubierto toda la raja, se escupió en los dedos de la otra mano y empezó a introducírselos dentro del ano, comprobando cuán caliente y apretado estaba.

Un gemido de putilla que no pudo reprimir, salió de la boca de Nico, que se sintió follado. Después del dedo, Felipe se colocó de pie detrás de él, le cogió fuertemente por las caderas y le empotró perforándole el agujero sin condón. Nico tenía justo delante de él un espejo, por el que pudo ver el rostro decidido de Felipe empujando dentro de él, mordiéndose el labio inferior, su torso musculado y potente bien marcado por el esfuerzo.

Qué bueno estaba joder y qué bien sabía llevar el ritmo. Nico sintió los brazos fuertes y cachas de Felipe abrazándolo por detrás, sintió el calor de su torso sobre la espalda, el roce de sus cuadrados pectorales con las tetillas tiesas, sus perfectos abdominales. Felipe le cogió por la mandíbula con una mano, obligándole a mirarle a los ojos y volvió a escupirle.

Volvió a inclinarle y siguió escupiendo, esta vez hacia abajo, engrasándose la polla que ya se le estaba quedando seca de tanto meter y sacar. Qué cerdo, qué buen follador. «¿Quieres que te folle así como una puta?«, le decía dándole por detrás. Qué podía responder a eso Nico, que estaba encantado con ese macho, pues que siguiera haciéndolo así de bien, que siguiera maltratándolo como lo estaba haciendo, que siguiera haciendo abuso de poder, que le encantaba.

Al salir de la ducha cogidos de la manita y empalmados, Felipe se sentó justo en una esquina del baño. Nico le dio la espalda e hizo una sentadilla sobre él empalándose su verga a pelo y cabalgando. Pasó un brazo por detrás del cuello de Felipe. Dios, qué cuerpazo, pensó. Verle ahí espatarrado y todo buenorro, hizo que Nico se la agarrara abandonándose a la paja. Al correrse, Felipe le dio unas palmaditas en el muslo felicitándole por lo bien que lo había hecho.

Se miraron. Felipe, sin ningún tipo de reparo, le preguntó dónde quería que se le corriera, sugiriendo de primeras la boca. Lo dijo como si tal cosa, algo que a Nico le resultó de un morbo sobrehumano, que un tio le preguntara aquello con el rostro serio y duro. «Donde tú quieras, sí«, le contestó. Se agachó frente a Felipe, que usó una mano para pajearse con el duro pollón ahora más gordo y duro apuntando hacia su cara y con la otra mano sujetándole la cabeza, alzándole la frente para hacerle mirar hacia arriba.

Tras un prolongado gemido, Felipe le soltó una lechada épica que le dejó la lengua completamente encharcada de una sola vez, empapada en semen. Vio cómo a Felipe le flojeaban las piernas e intentaba estabilizarse mientras seguía saliéndole leche por la raja del gordísimo cipote, blanca, traslúcica, caldosa y a la vez pegajosa. El último chorrazo salió del capullo resbalando por la cara interior de su formidable pene. Al posarlo sobre la cara de Nico, le dejó la mejilla mojada con la lefa.

Con cara de sentir un tremendo gusto, Felipe abrió los ojos y vio lo que había hecho. Palmeó la boca de Nico suavemente con su polla, viendo cómo la lefa cerca de la mejilla se le introducía por la comisura de la boca. Con los labios ahora más suaves que nunca, Nico paseó ese pene todavía bien duro sobre ellos. Felipe mientras tanto intentaba recuperarse del gustazo que sentía al correrse, intercalando profundos gemidos con exhalaciones. Eso de hacérselo con un tio le había molado, porque de alguna forma podía sentir que todo era más fácil, que no tenía que ir con cuidado, que todas las puertas estaban abiertas y podía ser él mismo.

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