Lance Golding y Jeremy Barker cruzan pajas en el sofá y experimentan nuevos placeres sexuales | GayHoopla
Después de salir de la ducha, a Lance Golding le apetece hacerse una paja. Se sube a la secadora y se sienta encima. La encience. Masturbarse la polla de arriba a abajo como siempre ha hecho desde que tiene uso de razón, está bien, pero probar cosas nuevas le excita. Deja la mano quieta y las vibraciones hacen el resto. Con le ruido no escucha que la puerta del baño se abre y que su compi de piso Jeremy Barker le acaba de pillar en plena faena.
Al girar la cabeza se lleva la sorpresa. Lo normal es que cuando un compañero de piso te pilla en el baño en pelotas, cierre la puerta y se vaya, pero entre los dos había una situación sexual no resulta desde hacía tiempo. Jeremy lo coge d ela manita y se lo lleva al sofá, donde los dos se sientan y comienzan a pajearse juntos. La diferencia entre hacerlo a solas y en compañía es evidente: gana la segunda opción.
Mirar tu rabo sufriendo en tu mano, sumirte en tus propias fantasías no es igual que tener a otro que sabes que lo está disfrutando igual que tú, poder ver su cuerpo, los gestos de placer en su cara, el tamaño de su rabo duro a punto de correrse en cualquier momento, sabiendo que cuando eso ocurra te llevará de la mano hacia el abismo para que tú lo hagas también.
De reojo se miran. Les encanta ver cómo los huevos suben y bajan entre sus muslos al compás de las pajas. Pruebas nuevas experiencias, poniéndose a cuatro patas en le sofá, metiéndose un dedito por el culo. A Jeremy le apetece agarrársela a Lance. No se lo dice, se lo hace saber, mirándole a la cara, luego a la polla, luego otra vez a la cara y relamiéndose. Lance lo comprende la instante, suelta su rabo y deja que sea Jeremy el que tome el control. La mano grande y caliente de otro hombre manoseando su verga, imprimiendo otra fuerza y otro ritmo, le vuelve tan loco que ponelos ojos en blanco.









