Jax Callahan se folla sin condón el tremendo culazo de Felix Trainor dentro del riachuelo | Falcon Studios

Happy Campers

5 TOP GAY PORN SITES

Entre cebo y sedal, Jax Callahan y Felix Trainor se tiraron la caña pescando en el riachuelo. La tarde estaba transcurriendo entre risas, con los pies en el agua hasta más arriba de los tobillos, disfrutando y con Jax enseñando a Felix cómo tenía que lanzar para que picaran los peces, pero al final lo único que consiguió era que Felix le hiciera picar y también pecar a él.

Lanzaba el sedal y la mano de Felix cada vez estaba más cerca del paquete de Jax, hasta que terminó rozándoselo con el dorso y los nudillos, dándose cuenta de que ese tio tenía algo grande ahí escondido, precisamente el pez que quería pescar. Entre eso, que el cabrón sabía hacer equipo acariciando y palmeando el culete de su compañero y que se le había ocurrido ir desnudo de cintura para arriba mostrando su espectacular torso atlético y musculado con hombros redondeados y unos buenos abdominales, la comida estaba servida.

La mano de Felix cada vez más cerca del paquete de Jax, rozándoselo más a menudo hasta que se la metió por debajo de los pantalones cortos para comprobar el cebo. Su cara de interés al tocar lo desconocido, dejó claro que Jax tenía un buen cebo entre las piernas. A ver, no habían pescado ni un solo pez, estaba claro que no se les daba bien, así que dejaron las cañas en la orilla y se dedicaron a hacer lo que mejor sabían.

Ahora Felix era el pez mordiendo el anzuelo. Se agachó, le sacó la cola a Jax y se la empezó a comer. Miró el rabo larguito, todavía morcillón, lo cogió con la mano y lo palmeó haciéndolo saltar y rebotar sobre la palma. Miró a los ojos a Jax y luego otra vez su pene, como si de alguna forma necesitara relacionar a uno con el otro. Sí, inconfundible, de la misma tez morenita que el resto de su cuerpo, puede que incluso más oscuro.

Y lo que le gustaba que estuviertan dormiditas y morcillonas, poder despertarlas entre sus labios, a bocados. La de Jax apenas necesitó una decena de mamadas con buena succión para levantarse y quedarse toda tiesa apuntando hacia arriba. Cada vez que Felix se la sacaba de la boca para mirar lo dura que estaba y volvía a plantar sus labios encima o se la tragaba hasta las pelotas, Jax echaba la cabeza hacia atrás mirando al cielo, gimiendo de placer.

No había un lugar mejor que aquel para comérsela a un tio, rodeados de árboles, dentro de un riachuelo, con el cielo despejado y apenas algunas nubes, el paraje donde los animales corren y follan en libertad. Felix era experto en llevar a los tios al siguiente nivel. Solo tenía que seguir mamando y bajarse el bañador por detrás, a la altura de los muslos, que se le viera bien ese culo grande y hermoso que tenía, todo redondito, blanco, un premio para cualquier hombre.

El hecho que de que te chuparan el pijote y estar viendo ahí de fondo tu premio al alcance de la mano, con esa raja profunda por la que la ibas a meter, te la ponía bien dura y te llenaba los huevos de calcio, que es lo que le pasó a Jax. Ahora ya no solo miraba la zona de la mamada, sino que también se inclinaba para acariciar con las dos manos esa belleza.

Y cuanto más tocaba, más dura se le ponía y más se le hinchaban las bolas. Causa y efecto. Felix se puso a cuatro todavía dentro del riachuelo y le dejó que fantaseara con su culo. Jax pudo explorarlo, aunque seguía sin creer que fuera real, porque le gustaba demasiado. Era enorme, con unas nalgas bien duras y fuertes, redondeadas, inmaculado sin un solo pelo, ni siquiera en el ojete, rosáceo y con pliegues. Jax no sabía por qué, pero en ese momento le dio por pensar en la cantidad de tios que la habrían metido ahí.

No le preguntó por vergüenza, pero saber que otros habían explorado ese terreno antes, le puso cachondo. Se bajó los pantalones por los tobillos, se colocó detrás de Felix doblando las rodillas hasta que sus caderas quedaron a la altura de ese bombón y le endiñó todo el rabo dentro a pelo. La parte alta de los muslos de ambos quedaban justo a la altura del agua del riachuelo, así que Jax no tuvo más remedio que mojarse las pelotas si quería follar.

Los cojones desplazaban el agua fría mientras su pene permanecía duro y caliente penetrando ese ojal ardiendo. El chapoteo era constante. Eso demostraba lo que un hombre era capaz de hacer por penetrar un agujero. Ninguna postura era incómoda si hacías lo que más te gustaba hacer. La incomodidad ni siquera pasaba a un segundo plano, directamente desaparecía de la mente para dedicarse a dar y sentir placer.

Por suerte Jax había llevado una toallita. No era muy grande porque solía usarla para secarse los pies, pero bastó para colocarla encima de un montículo de arena que estaba ardiendo por el sol y tumbarse encima. Antes de hacerlo, Jax se quitó el chaleco. Ahora ya sí estaban los dos completamente desnudos, como vinieron al mundo. Jax se la cascó mientras Felix tomaba posición, dándole la espalda, enseñándole el culazo, dando unos pasos hacia atrás y haciendo una sentadilla hasta clavársela dentro.

Madre mía, cuando Jax vio ese pedazo de culo sentándose sobre él, haciendo desaparecer su polla. Se quedó otra vez sin palabras, echando la cabeza hacia atrás del puto gusto y con las manos levantadas a ambos lados sin saber muy bien dónde posarlas hasta que decidió colocarlas en sus caderas y ayudarle a subir y a bajar para que le bombeara la verga.

El cabrón de Felix no paraba de pajearle la polla con ese culo. Daba saltitos rápidos y certeros. Si Jax miraba, mal, si no, también. Esa sensación de estar a punto de correrse estaba siempre ahí rondando. Vamos Jax, que no es el primer culo que te follas, aguanta los machos se dijo a sí mismo. Un viento fuerte le vino de lujo, porque le impactó en los muslos y las bolas devolviéndole a la realidad.

Pero ese culo seguía ahí, machacándole el rabo. La única forma de escapar de una preñada segura era cambiar de postura, así que el que se tumbó sobre la toalla fue Felix, que se abrió de piernas para que Jax tuviera el control esta vez. Jax hundió las rodillas en la arena y le penetró a placer imponiendo su ritmo, uno igual de rápido que efectivo.

No paró hasta que sintió ese picor gustoso que le dijo que había llegado el momento. Se puso de pie rabo en mano, pajeándoselo. Tenía el cipote rojizo. Esparció su semen por encima del cuerpo desnudo de Felix lanzándoselo con unos buenos chorrazos y, cuando dejó de soltar lefa por el pito, volvió a hincar las rodillas enla arena y se la metió dentro del culo.

Felix se la pajeó levantándola, dejándola muy cerquita de la barriga de Jax. Tenía la intención de dispararle encima y llenarle el torso de leche, pero la lefa era caprichosa y cada vez salía como quería. Sí, salió brincando echando hostias de su rabo, pero igual que se alzó hacia arriba cayó hacia abajo sobre su propia base de entrenamiento. Se cogieron de la mano y fueron hasta el riachuelo, donde rieron y jugaron el resto de la tarde. Pescar no pescaron, pero bien que habían follado.

VER HAPPY CAMPERS EN FALCONSTUDIOS.COM

VER HAPPY CAMPERS EN FALCONSTUDIOS.COM

Mostrar más
Botón volver arriba