Leandro Leeme y Levi Junior dan de comer de sus gigantescos rabos a Blessed Boy y se follan por turnos su enorme y peludo culazo sin condones | Tim Tales

Blessed 3some

Por primera vez Blessed Boy no echó de menos estar rodeado de tios que le dieran rabo metiéndolo dentro de un círculo. Y no pudoechar eso de menos porque esos dos chulazos que le habían subido al piso para follárselo, le estaban dejando bien satisfecha la boca con sus larguísima y gigantescas pirulas. A un lado la del guaperas Leandro Leeme, el de la rayita en el lateral del pelo, con un pollón como jamás había visto Blessed.

Veinticinco centímetros de auténtico rabo. La palabra gigante se le quedaba corta cuando uno miraba al chaval, atlético pero delgadito, con ese pedazo de as de bastos intentando mantenerse erguido por su tremendo peso, un pijote que además se volvía más gordo desde la base hasta la punta. Al otro lado, otro chulazo de cuerpo atlético, con una pintaca más de malote, Levi Junior, esperándole con otros veintitrés centímetros de rabo largo, venoso y con un cipotón creado para callar y taponar bocas.

No le hacían falta más que esas dos pollas para sentirse como si estuviera en el paraíso, intentando en vano digerir una, atragantándose, mientras otro le golpeaba con su enorme barra caliente en el cuello apremiándolo para que girase la cabecita y se la comiera bien comida. Ese buen par de pollas se merecían un buen culazo como el suyo, grandote, redondo y muy peludo.

Y fue su culo el que tragó todo lo que su boca no pudo. Los dos, por turnos, se lo dejaron relleno de rabo. Se las metieron tan a fondo que le dejaron con los ojos en blanco del gusto mientras él intentaba calmar la satisfacción que sentía comiéndose la polla que el otro le ponía frente a la boca.

Se puso de nuevo de rodillas cuando los dos se pajearon con intención de correrse. Se colocó en medio y sus morros se convirtieron en el abrevadero para la leche de esos dos machos. Se quedó un ratito regalándose las vistas, esperando que esas dos vergas se pusieran algo flácidas, morcillonas, para ver lo bien que les colgaban y se mecían recién corridas. Mientras se relamía con el néctar en los labios, los dos le llevaron en palmitas hasta el sofá y le colmaron de caricias y dedetes por el culo hasta hacer que se corriera encima. Blessed no pudo contener una sonrisa de vicio mientras la leche escapaba de su polla con esos dos maromos a cada lado.

VER A LEANDRO, LEVY Y BLESSED BOY EN TIMTALES.COM

VER A LEANDRO, LEVY Y BLESSED BOY EN TIMTALES.COM

Mostrar más
Botón volver arriba