Charlie Cherry domina a John Brachalli sin condón con su demencial pollaza larga, gruesa y venosa y acaba regalándole la leche en toda la boquita | Tim Tales

5 TOP GAY PORN SITES

Santo varón, pensó John Brachalli de rodillas ante la magnificencia de Charlie Cherry. Porque todo lo que veía de él se le antojaba. Sus ojazos azules, la barba, esa cara guapa que le recordaba al Capi, su sagrado cuerpo varonil, de tez blanquecina, cachas, buenos hombros, mejores pectorales, con unos pezones sobresalientes, brazos fuertes, de la mitad para abajo por los antebrazos todo peludos y esos pelillos que, desperdigados por aquí y por allá entre sus fornidos pechos y cada vez más frondosos a medida que uno dirigía la mirada hacia su polla, le daban ese aire tan varonil que lo hacían hartamente deseable.

Y como no podía ser menos, a ese cuerpazo le acompañaba una polla que escapaba a la imaginación, porque nadie en su sano juicio podría pensar lo que ese tio se traía entre las piernas, una chistorra tremendamente larga y jodidamente gorda hasta la saciedad, ante la que hasta un hombre ducho en comer rabos como John se las vio y se las deseó para abrir la boca a tope y poder cobijar tan solo su cipote gigantesco ahí dentro.

Qué cabrón, cómo podía tener semejante polla de los dioses y qué huevazos llenos de leche. John, al que le encantaba chupar pollas, con esa se sació por completo. Le gustaba sentir el cipote entrando y saliendo entre sus labios, empapado en su saliva, cogerle las pelotas entre las piernas y manoseárselas, calentitas, amigables, llenas de semen.

Una paliza en toda la cara, con John sonriendo a cada pollazo, comprobando la clase de virilidad que se gastaba ese tio, precedió a una follada alucinante donde todo comenzó con Charlie abriéndose camino, metiendo un masaje anal a John, dejando que se acostumbrara al tamaño de su verga antes de hacer con él lo que quiso, follándoselo en varias posturas dominantes que ponían a Charlie como el hombre que mejor se había follado a John jamás.

Le dominaba por completo perforándole el ojete, atravesándolo, pisándole la cabeza con un pie, manteniéndolo a raya. Le cubría por detrás bamboleando su magnífico trasero de machote, con la pija grande y dura bien a resguardo dentro de ese culazo y las pelotas enormes entre los muslos. Le abría de piernas y lograba que a John se le pusieran los ojos en blanco del gusto.

Para John fue un lujo recibir la leche de ese jodido pollón enorme y venoso en toda la boca. Qué morbo le daba y qué placer ver toda esa leche grumosa, blanca y caliente escapando de la raja del cipote, manchando sus labios, su barba. John no podía dejar de mirarla de lo guapa que era. La apretó bien con la mano hasta sacarle la última gota, hasta atraer el pellejo hacia su glande y recubrírselo mientras el último lefote proliferaba por la rajaza, sacaba la lengua y se lo chupaba.

VER A CHARLIE CHERRY Y JOHN BRACHALLI EN TIMTALES.COM

VER A CHARLIE CHERRY Y JOHN BRACHALLI EN TIMTALES.COM

Mostrar más
Botón volver arriba