Tendencia

Malik Delgaty se folla a su colega Dale Kuda en las literas y le mete una preñada | MEN

Jizzing His Socks Off

Quienes fueran aquellos antes de Malik Delgaty y Dale Kuda que habían ocupado aquel dormitorio, tenían que ser unos redomados cerdos, unas mentes calenturientas que seguramente se la pasaban las veinticuatro horas del día pensando en el sexo. En el servicio militar, a no ser que uno tuviera buenos amigos que se ofrecieran a ser putitas, había que ingeniárselas y ese agujero en el colchón superior de la litera contaba muchas historias.

Quizá esa de un tio pollón poniéndose boca abajo, pasando la chorra por al egujero y otro desde abajo tocándole el manubrio, ordeñando el rabo. Quizá la de ese otro que se ponía a mamar hasta obtener la rica leche. O la de ese otro que pasaba la mano por le hueco y el de arriba le colocaba la polla a tiro para que se la masturbara. Dale, un chico de imaginación desbordada, encontró otro uso hasta ahora nunca visto, pasar a su necesitado compi un calcetín para que dejara de cascársela con la mano y explorase otras maneras de darse gusto en la polla.

El suave roce del algodón hacía un tanto y para cuando el sargento entró a poner orden, Malik ya había alimentado el calcetín con su lefa, pasó la polla encalcetinada por le hueco y cuando Dale recogió su prenda, un montón de leche cayó sobre él. Lo mejor es que Malik no era de los que se quedaban conformes con una simple paja y sus huevos todavía seguían bien cargados, así que pasó la chorra grande y gorda por el agujero y Dale se ocupó de chupársela.

La situación era tan morbosa como rara, algo así como estar en un glory hole. A Dale le sorprendió lo grande que la tenía el colega y Malik no dejaba de deleitarse con esos labios dulces devorándole la pija. Una vez tirada la primera descarga, ahora en la segunda ronda podía dedicarse a disfrutar. Comiéndose ese hermoso y bien formado rabaco, a Dale se le salió la pirula tiesa por la bragueta de los calzones.

Por un momento dejó de sentir sus labios y notó el roce de unas nalgas. Dale se había quitado los gayumbos y ahora rebozaba el trasero por la durísima y caliente pollaza de su dotado nuevo compañero de litera. No le hubiera importado follar así, como un glory vertical, le ponían las cosas difíciles, pero Malik prefirió bajar para follárselo como estaba mandando.

Malik se desnudo y dejó a la vista su deslumbrante y musculoso cuerpazo. Estaba buenísimo y Dale se relamío de gusto al verlo al completo, con ese despampanante torso con los pectorales y los abdominales bien marcados, brazos con fuertes biceps, nalgón y la minga colgándole morcillona entre las piernas, con un tamaño acorde a su complexión.

Podía haberse abalanzado sobre él y follárselo pero a Malik también le iban las cosas complicadas. Se puso en posición de flexiones mirando en dirección contraria a Dale que estaba tumbado bocarriba en la cama y le penetró el culazo desde arriba taladrándoselo sin condón. Tener el peso de su cuerpo cayendo hacia adelante hacía que los dos huevos le colgasen en dirección hacia la base de la polla, por lo que al meterla por el agujero, rozaba las nalgas de Dale y le daba ese puntito de placer inesperado.

Poco a poco Dale empezó a dejarse vencer. Se echó mano a las caderas para mantener el culo en vertical y que ese machote pudiera penetrarle bien penetrado. Ver su culazo, sus bolas y su polla tiesa hundiéndose dentro de él le estaban poniendo bien perraco. Después de ese alarde de malabarismos, volvió a entregarle el culo, pero esta vez cara a cara.

La litera era tan baja y con tan poca anchura que lo que veía le ponía la mar de cachondo. Malik con cara de rabia, empotrándole, con ese torso ardiente que estaba para comérselo. Dale podía imaginarse siendo la putita del cuartel, siendo el recipiente de descarga de un montón de chavalotes necesitados, podía imaginar que después de este vendría otro, que se turnarían para darle por culo hasta tener la leche de varios tios rebosando por su ano.

Qué fuerza, qué virilidad, qué entrega. Así daba gusto entregar la virginidad a un tiarrón tan chulazo. Se levantó y de un manotazo Malik le puso mirando de pie contra las literas mientras le encajaba de nuevo la polla por detrás y se abrazaba a él haciéndole el amor. Dale cogió el calcetín mojado y ahora algo zarrapastroso, con algo de lefa reseca, lo usó para cubrir su polla y se hizo una paja uniendo su leche a la de su colega. Algunos pagarían oro por relamer y esnifar ese calceto. La idea le hico descargse los cojones hasta que no quedó gota.

Segundos después, sintió la respiración agitada de Malik en su oreja izquierda, seguida de unos sonoros gemidos sin salir del interior de su cuerpo. El tio se había tomado la libertad de meterle una preñada. Al retirarse y sacar la polla, Malik le separó las nalgas para ver la guarrada. Para relamer que estaban esos dos cachetes, con lefa pringosa despegándose de la raja y algún que otro goterón colgando de los pelos que luchaba por caer. El argento entró juto en ese momento y la imagen se la llevó de calle. Dos tios desnudos con las pichas corridas. Pues anda que no había tenido que ver escenas como esa en su larga carrera y seguro que le molaba.

VER JIZZING HIS SOCKS OFF EN MEN.COM

VER JIZZING HIS SOCKS OFF EN MEN.COM

Mostrar más
Botón volver arriba