Austin Wolf enseña a Troye Jacobs a comer rabo, le desvirga sin condón y le mete una preñada | Cocky Boys

What's Your Kink?

Super excitado, al borde de la corrida, Troye Jacobs estaba sentado en la silla con las piernas abiertas. Austin Wolf le tenía completamente dominado. Con una mano le tenía cogidas las manos por detrás del respaldo y con la otra, tan grande y varonil, le estaba calzando una paja apretando con fuerza cada vez que corría el pellejo del rabo hacia abajo y hacia arriba con movimientos rítmicos.

En qué hora le habría confesado que una de sus fantasías era que su comandante se propasara con él en el cuartel militar. Troye giró la cabeza y se encontró con su cara a tan solo un palmo. Le miró fíjamente, una mirada de súplica, de deseo. Como si el cabrón supiera que tenía la polla a punto de nieve, retiró la mano y se la pasó por debajo del culo, abriéndose paso sobre el asiento y haciéndose un hueco para meterle un dedo por el ano.

El pollón de Troye estaba durísimo y apuntando hacia arriba. Casi podía sentir que la leche estaba recorriendo su tronco y que en breve aparecería alguna gota de precum. Fijó la vista en el fuerte brazo de Austin, en sus biceps, en su antebrazo velludo, en la palma de la mano que le rozaba los huevos mientras sus dedos se internaban en un lugar desconocido para él. Nunca había sentido tanto gusto. Al sentir el dedo hundiéndose cada vez más en sus entrañas, notó que se le debilitaban las piernas y los brazos, que se rendía a un placer mayor que el que hubiera conocido nunca y un gemidito de placer salió por su boca como jamás había escuchado.

En la era de internet, Troye se había acostumbrado a hacerse pajas delante de su computadora o con el móvil. Había visto muchas cosas, pero nunca las había experimentado con otro hombre en la realidad. Hasta cosas como tragar una polla le parecían de lo más normal, hasta que Austin practicó con él y comprendió que meterse algo grande por la boca no era pan comido. Lo aprendió cuando Austin le empezó a meter un dedo entre los labios. Él los cerró en banda, chupándoselo, pero Austin siguió metiendo el dedo hasta tocarle la campanilla. Apenas le hubo mentido falange y media, le entraron arcadas. Y eso que era un puto dedo, grande, pero un dedo al fin y al cabo.

Poquito a poco, día a día, le enseñó a comerle la polla mientras él se dedicaba a dedearle el ojete, así hasta que un buen día Troye le dijo que ya estaba preparado para que Austin entrase dentro de él.

El gran momento fue íntimo, morboso y tremendamente excitante. Austin estaba sentado frente al espejo donde solían practicar, con el pito duro y tieso. Troye se desnudó y se sentó sobre sus piernas, pasó una mano por detrás, le agarró el pene y lo colocó entre sus nalgas. Simplemente el chaval dejó caer el peso de su cuerpo. Sus pelotas y su polla frotándose por encima de los abdominales de Austin, bien apretaditas.

Ya estaba dentro. Austin sintió un gusto enorme. Miró hacia el espejo y vio cómo su polla estaba compoletamente hundida en ese culo blanquito y estrecho. Así estuvieron un buen rato, metidos uno dentro del otro, haciendo pequeños movimientos para acostumbrarse pero sin correrse. Austin dio la vuelta a Troye, lo tumbó en su torso y culeó dejando que saliera y entrara cada vez un mayor trozo de su rabo a pelo.

En ese primer encuentro se lo terminó follando, metiéndole la polla hasta los huevos de principio a fin, desvirgándolo, haciéndole un hombre. Troye se corrió encima. Austin no quiso salir del interior de su apretadísimo culo. Fue el tio más feliz del mundo sintiendo cómo su polla descargaba dentro de ese culazo virgen. Además de ser el primero en mancillarlo, también sería le primero en dejar su esperma, su preñada, ahí dentro.

VER A TROYE Y AUSTIN EN COCKYBOYS.COM

VER A TROYE Y AUSTIN EN COCKYBOYS.COM

Mostrar más
Botón volver arriba