Tendencia

El recepcionista Rick Larkin la lía parda en la habitación 269 y termina follando en una orgía con Wesley Woods, su mujer y una chavala con un buen rabo | Why Not Bi

Noche de tormenta. El coche de Natalie se ha averiado y necesita urgentemente pasar la noche a refugio. Ante semejante belleza, el recepcionista Rick Larkin se compadece de la chiquilla y le da la única habitación que queda libre en el hotel porque sus inquilinos al final no se han presentado. Agradecida, sube por el ascensor y justo en ese momento aparece la pareja que la tenía reservada. Menudo marrón.

Pero los recepcionistas, botones y personal del hotel estaban preparados para cualquier contratiempo. Dada la situación, les contó lo sucedido y preguntó a Ella y su novio Wesley Woods si no les importaría, al menos por esa noche, compartir la suite con esa chica. Tal y como llegaban, empapados y discutiendo porque ella le había dicho que se llevasen paraguas y al final él no había querido porque apenas estaba nublado por la tarde cuando salieron, puesto que a él le iba a tocar dormir en el sofá, no les importó mucho.

Enseguida les subo otros dos juegos de toalla“, les dijo. Pero cuando Rick subió a dejarles el apaño, se encontró con que el marido tenía a la chiquilla de rodillas comiéndole la polla mientras la mujer se estaba duchando. Y joder con la chiquilla, que tenía rabo y todo. Alertado por el ruido de las toallas cayendo al suelo, el muy cabrón giró la cabeza, miró al recepcionista con cara de vicioso, una media sonrisa y le invitó a unirse a la fiesta.

De momento no dijo ni que sí ni que no, pero se acercó, se quitó la chaqueta, se sentó en el borde de la cama y se puso a observar de cerca la mamada. Por si fuera poco, la mujer salió de la ducha y les pilló a todos de esa guisa. A su marido en pelotas con el pito tieso, a la chavala con rabo mamándole el trabuco y al recepcionista mirón desanudándose la corbata.

Cuando Natalie se puso en pie y Ella descubrió que la tia la tenía incluso más grande que la de su maridito, como venganza se la llevó a la cama, le comió la polla y se abrió de piernas para que se la metiese por el chochito. Chicas en una cama y chicos en la otra, ellos también sabían disfrutar. Tenían dos opciones, o sentarse a mirar haciéndose unas pajillas o divertirse. Eligieron lo segundo.

Wesley empujó al recepcionista tumbándolo boca arriba sobre la cama y le invitó a hacer lo mismo que estaban haciendo las chicas, un sesenta y nueve. Le metió el rabo dentro de la boca y él abrió la suya de par en par para dejar paso a la pedazo de butifarra gorda que se gastaba el botones. En cuestión de minutos, la mujer y el maridito estaban gozándolo, follados a pelo por el coño y el culo respectivamente, uno en cada cama.

Abajo en el comedor ya estarían los huéspedes del hotel disponiendo de barra libre, pero seguro que no sería ni comparable a que se estaba produciendo en la habitación 269, en la que la visión de tanto rabo y tanto culo les hizo perder el sentido a sus cuatro ocupantes de la orientación de sus sexualidades. El marido metiendo rabo a la chavala, el recepcionista siguiendo sus pasos y Wesley abierto de piernas recibiendo pollazos de la chavala que momentos antes se estaba follando a su mujer, mientras Rick se la metía y Ella le comía la raja del culo al machote del recepcionista. Un intercambio de afecto bajo la tormenta.

VER FREE FOR ALL EN WHYNOTBI.COM

VER FREE FOR ALL EN WHYNOTBI.COM

Botón volver arriba
Cerrar