Gino Mosca se hace una pajote en el sofá mientras se mete un dildo gigante de goma por el culo | Kinky Angels

Gino & his toy

Está en esa edad, la de explorar tu cuerpo, la de tocarte como te gustaría que te tocara otro tio. Gino Mosca se levanta la camiseta todo orgulloso, luciendo el curro de todos los días de su intenso trabajo en el gym, un vientre plano, unos abdominales de hierro que todavía se están formando, una pequeña pelambrera entre los pectorales que advierten que ya está hecho todo un hombrecito.

Levanta la mirada y sonríe, el muy pillín, porque lo que está a punto de hacer es compartir con todos el momento más íntimo de un hombre. Lleva vaqueros holgados. Se soba una y otra vez la entrepierna por encima de los pantalones, deleitándose con lo que tiene ahí abajo, después se la mete por debajo colocándose la chorra y la vuelve a sacar para marcar el pollón desde la bragueta hasta el forro del bolsillo.

La solapa del vaquero hacia un lado, hacia el otro, mete la mano a fondo y con ella se saca la verga y los huevos. Aunque jovencito, tiene un pollón que nada tiene que envidiar al de ningún hombre. Largo, grueso, con una capucha que de momento recubre en parte su cipote. Es agarrársela por la base para empezar a masturbarse y la pija pega un último estirón que deja el capullo al descubierto, mostrando un generoso cipotón brillante y de generosas proporciones.

Tan natural, con unos buenos pelánganos en la base del nabo que serían la locura total para cualquier cerdaco que se atreviera a meterse su trabuco por la boca hasta los huevos. Vuelve a mirar a la cámara que está grabando esa delicia y se pasa una mano por su culito de melocotón, frotándose con energía la entrada del ojete. Suelta un gemido y la polla se le pone mucho más dura.

Sigue bajándose poco a poco los vaqueros. Con las palmas de las manos se abre los cachetes y destapa la raja peludita en la que cualquiera estaría encantado de perder su polla. Ya sin ropita, se tumba en el sofá y goza de su sexo. Se pone de lado. Con una mano masturba su pene, la otra la mete entre sus piernas, por detrás, sobándose la rajita y metiendo algún dedo juguetón más de la cuenta.

Los gemidos se intensifican. Se roza los pezones con la yema de unos dedos mojados en su saliva. Pero aunque pudiera parecer que es un chico virgen, muchas pollas han explorado ya su trasero. Lo quiere demostrar, quiere que sepamos lo guarrete y vicioso que es. Tiene una cosita muy especial. Va hacia la mesa y agarra un dildo de goma gigantesco con dos rabos en cada extremo.

El culete hacia arriba en el reposabrazos, agarra el dildo eligiendo qué grosor de rabo le gusta más y se lo empieza a insertar por el agujero hasta sin lubricante. Su joven y valiente culo empieza a tragar sin descanso, primero el cipote, después el resto de esa barra venosa. Viéndole ahí tirado, con la mirada perdida, esa carita tan guapa ruborizada de placer, a cualquiera le apatecería ser el sustituto de la goma.

Acostumbrado a un grueso palo metiéndose dentro de su cuerpo, se atreve a acompañarlo con una buena paja. Las dos manos cada vez van más rápido, una metiendo dildo y la otra zurciendo rabo. Una hilera espesa, pegajosa y blanquecina sale de su pito tieso y se deposita, junto con el resto del caldo, en los pelos entre sus pectorales.

Mejillas rojas, polla corrida, una gota espesa de semen le cuelga de la punta de la raja del cipote. Sigue metiéndose el dildo. Una mezcla de gustito y relax se apodera de su cuerpo. Se pregunta qué coño ha pasado, pero bien que lo sabe. El granuja sonríe, contento por haber mostrado apenas una pequeña parte de lo bien que se lo pasa consigo mismo y con sus juguetes. Lo siguiente es ver cómo tres chavales le meten un bukakke y un gang bang a pelo con sus enormes rabos.

Archivo secreto: Una vez suscrito a Freshmen.net, podrás acceder con tu usuario al archivo de los Kinky Angels desde la siguiente página: https://www.freshmen.net/kinky-angels-archive

VER LA ESCENA EN FRESHMEN.COM

VER LA ESCENA EN FRESHMEN.COM

Mostrar más
Botón volver arriba
Cerrar