Bobby Kanne se cepilla a Camillo Beischel a pelo y se deja chorrear la boquita con unos buenos lefazos | Bel Ami
Cómo habían llegado a esa situación. Hace un momento estaban pasándolo bien en la piscina y ahora estaban los dos completamente desnudo en el sofá, Bobby Kanne con los brazos abiertos reposando sobre el respaldo, dejándose hacer, la cara pegada a la frente de Camillo Beischel, que en ese momento estaba de lado girado hacia él, masturbándole la polla, lamiéndole los pezones, haciéndole sentir como un verdadero rey.
Qué buena mano tenía el colega, se la dejó bien dura y luego se inclinó para chupársela. Bobby sintió una oleada de gusto que le obligó a contener la leche en las pelotas. Echó la cabeza hacia atrás aguantando el tipo, retirando la mirada de esa cabeza que subía y bajaba tragándose su pene erecto y grande. Con el mismo cuidado con el que Cami le había trabajado el rabo, Bobby hizo lo mismo con su culito, acicalándolo con mimo, a lengüetazos rápidos y precisos antes de meter a pelo su voluminoso pollón dentro de ese agujero.
Le dio por delante y por detrás. Le gustaba meterle el rabo por la zona de la punta, ver cómo salía el cipote como una guía, bien tremendo y justo antes de que saliera entero, volver a meterla, masajeándole la entrada. Durante toda la follada no cruzaron palabra, ya se lo decían todo con las miraditas y los gemidos. Ambos se estaban disfrutando, subiendo un grado más el nivel de amistad que habían estado forjando todo ese tiempo.
Sólo en sus sueños húmedos Camillo había imaginado aquello que ahora se estaba convirtiendo en realidad. Bobby acababa de correrse sacándole la polla del culo y chorreándole todos los pegotes de lefa en las bolas y la entrepierna. Cuando Camillo tiró de paja, Bobby acercó la cara al rabo, sacó la lengua y empezó a endulzarle el cipote. Camillo se quedó ciego de gusto al tener a tiro de vista el pelazo de Bobby, sus cejas, su nariz, su bigotito, su lengua dándole un buen repaso. Así salió la leche, toda a mansalva, soltándole un buen lefazo que le reventó el labio y le salpicó en los pelos del bigote.









