Bobby Kanne se folla a fuego lento y sin condón el culazo de Adam Liotta y le planta un buen lechazo en toda la cara | Bel Ami Online
El apetito sexual de Bobby Kanne y Adam Liotta no tenía fin y en lugar de irse directos a la cama, inventaron una forma de mantener viva la llamada cada tarde que Bobby llegaba del gym, recreando situaciones y roles que les hicieran ponerse bien cachondos. Ese día tocaba escena familiar. Bobby sería el hermano rebelde que exigía su plato de comida en la mesa a golpe de cuchillo y tenedor y Adam el hermano menor que tenía que servir al mayor.
Entonces, en un acto de rebeldía, el hermanito servía su polla en bandeja a Bobby para que se la comiera. En ese momento Bobby descubría que su hermano, para ser tan delgadito, la tenía descomunal, un pollón kilométrico, grueso, cilíndrico, venoso, con un cipote que invitaba a mamar. A pesar de que la comida estaba ien servida, caliente y en su punto, con la pija bien dura, Bobby se la levantó un poco más situando el dedo índice debajo de la tranca y elevándola en dirección a su boca para probarla.
Sacó la lengua relamiendo la raja del cipote grande y luego se la metió en la boca. Su hermanito se puso perraco y empezó a culear, follándose la boquita de Bobby. Se dio la vuelta y le dio culo, el segundo plato, una raja hermosa y profunda que Bobby se comió encantado, metiendo la lengua por el ojete y dándole un buen repaso mientras le agarraba la polla entre las piernas y se la pajeaba.
Se fueron a la camita de papá y mamá y allí le hizo la cucharita, metiéndosela a pelo. Cómo gemía de gusto y qué bien se la tragaba. Bobby se apoyó contra el cabecero de la cama. Adam hizo una sentadilla sobre él, se la clavó y empezó a cabalgarle del revés. Bobby se ladeó para ver cómo a su hermanito le rebotaba el pollón cada vez que saltaba.
Se lo folló a fuego lento, sin prisas, gozando de las vistas y de las sensaciones, haciéndolo bien. En postura de misionero, Adam se corrió encima, Bobby no aguantó más y, con el rabo en la mano, fue dando pasitos cortos con las rodillas hasta situar el rabo encima de la cara de Adam. El lechazo blanco, espeso y certero que le plantó en toda la jeta le salió del rabo con un gusto exquisito, directo al ojo izquierdo y empapándole las napias.









