Colt Spence y Cyrus Stark meten doble rabo sin condón al tboy Nicky Zeal y se corren en su cara | MEN
World Cock Part 2
A Nicky Zeal no le gustaban los días en los que había partido del Mundial de Fútbol, así que mientras Colt Spence y Cyrus Stark sentaban sus posaderas durante las dos horas siguientes en el sofá delante del televisor, él se dedicaba a incordiar. Sí, esa era la palabra adecuada para descubrir lo que hacía Nicky, dar por culo básicamente, intentando que su compañero de piso y el amiguito se dieran a la limpieza. Y cuando vio que no le hacían caso, se puso en mitad de la pantalla.
No iba a parar hasta que acabara el puto fúrgol de los huevos. Nada daba resultado, así que tiró por lo más básico y es que hacer elegir a un hombre entre veintidós jugadores persiguiendo una pelota o meter la polla por un agujero, era dejar la respuesta en bandeja. Además, como Nicky era trans, se dejaría meter por los dos huecos, coño y culo, algo a lo que no podrían resistirse. Trabajo en equipo para follárselo.
Se lo enseñó todo a los dos sentándose detrás del sofá, acariciándose, dedeándose, metiéndose de todo por el agujero hasta que acabó empapándoles. Efectivamente fue lo único que les hizo apartar sus caras de la pantalla de la tele, llevarse a Nicky delante del sofá, ponerle de rodillas y bajarse los pantalones para enseñarle lo que tenían entre las piernas.
Al ver el pollón de Colt, largo como una puta banana, colgando entre sus piernas por delante de los huevos, gordísimo y lujurioso, se le abrió la boca de asombro. Al girar la cabeza se encontró con la de Cyrus, de un tamaño más normal y completamente tiesa. Puede que por miedo a la de Colt, la primera que se llevó a la boca fue la de Cyrus. Luego ya sí empezó a mamárselo a Colt, comprobando lo mucho que le hacía abrir la boca para abarcar dentro de ella una polla que a todos los efectos era descomunal.
Y mientras se la chupaba con la boca desencajada, se percató de lo mucho que le colgaban los huevos y lo gordos que los tenía, de lo bien que le sentaban los pelos en toda la base. Vamos, el tipo de hombre que te hace chupársela por puro vicio y placer. Se le fue poniendo durita, se dejó pollear la cara y la sintió como un pedazo de dildo enorme solo que esta estaba calentita y era un buen trozo de carne.
Le encantaba comerles los huevos a los dos, meter los morros justo entre el pene y los cojones y sentir la caricia de las pollas sobre su cara, su frente, su nariz. Jugó con ellos. Consciente de que los hombres eran capaces de todo en la cama, les hizo tomar asiento en el sofá, culo con culo, muslos con muslos, les juntó los rabos y se los pajeó a ambos a la vez. Normalmente los tios recelaban de eso de dejar que sus pitos tocaran el de otro tio, pero cuando se trataba de pasárselo bien y de meterla a la vez, todo valía, entonces sí les gustaba sentir el roce de otra polla sobre la suya.
Pus venga, ahí dos golecitos en toda la portería para los delanteros. Se sentó encima de los rabos bien duros y los metió a la vez por todo su santo coño sin usar condón, a pelete. Después dio culo a Colt, porque un pollón como el suyo se merecía un culazo portentoso y potente capaz de recibir a los grandes. Colt se cogió la cola, inclinó la cabeza para ver dónde la metía y lo mismo le daba, primero le perforó el ojete y después fue a recogijarse con su coño. Le dejaba todos los huecos al descubierto y él se comportaba como el jugador que era, metiendo una buena tanda de penalties por donde le dejaban.
Le cubrió por detrás mientras le comía el ciruelo a Cyrus. Se intercambiaron y Nicky se volvió loco jalando la verga de Colt una vez más. Le flipaba el tamaño y lo guapa que era. Colt tomó asiento en el sofá y Nicky le siguió sentándose sobre su verga, dejándose penetrar por detrás, se echó hacia atrás y dejó que Cyrus se la enchufara por delante. Dos agujeros para dos hombres. Cyrus penetrando con fuerza, llevando el control de esa posesión de balón.
Desde que les dejó entrar a los dos, no pararon de penetrarle a dobles, cometiendo todas las faltas posibles, pero sin la presencia de un árbitro que les pitara falta, ellos seguían erre que erre, poseyéndolo a pares. Sentado en a de Cyrus prestándose la billetera de su coño, Colt arrasó por detrás jodiéndole a fuego con toda esa enorme polla y castigándole con una buena batida de huevos.
Hasta le mantuvieron a la sillita entre medias de los dos, que estaban de pie, Cyrus cogiéndole por los sobacos, ayudando a Colt a metérsela duro. El final del partido estuvo emocionante. Nicky haciéndose una nueva dedeada que acabó con una lluvia dorada, Cyrus estallando de júbilo lanzando por todas partes su esperma y Colt dejando un jugoso dulce de leche en los morros y la boca de Nicky, que ya tenía lo que quería. Y los chicos también, acababan de desfogar y todavía les quedaba partido en la tele. Tan cerdos como parecían ser, ni se limpiaron los rabos, lo primero era ver el fútbol, así que sentaron sus panderos en el sofá, desnudos de cintura para abajo, con los rabos colgando, recién corridos, morcillones y todavía soltando alguna gota de esperma.







