Nano Maso y Tim Kruger meten doble polla sin condón a Valentino Sistor rellenándole el agujero con 50 cm de puro rabo | Tim Tales

Más feliz que unas castañuelas, Valentino Sistor hacía malabares con las enormes pollas de esos machos, empujándolas por turnos por un lateral con los dedos para que le aporreasen la boquita abierta. A su derecha el empinado trabuco de veinticinco centímetros de Tim Kruger, con un deslumbrante cipote rompedor que apenas le cabía en la boca.

A su izquierda otros veinticinco centímetros de banana morenita, gorda y arrebatadora de Nano Maso. Esas eran sus particulares cincuenta sombras, cincuenta motivos para ser feliz. Chupar pollas, embadurnarlas con babas, echarles el aliento, llenarse la boca con ellas. Un placer que hacía que según sentía le delicioso cipote del pene horadando su garganta, el ojete del culo se le abriera en igual medida.

Allí, en mitad del salon, esos dos tios se encargaron de agujerearle todos sus huecos, intercambiándose entre su boca y su culo. Nano se aprovechó de él en el suelo, levantándole el culazo y taladrándolo desde arriba. Valentino pudo ver su majestuosa y gigantesca pollaza hundiéndose dentro de su cuerpo. Tim le jodió de lo lindo a cuatro patas, penetrándole con toda su santa polla gorda y dejándose caer con todo el peso del cuerpo sobre su espalda para metérsela hasta los huevos, consiguiendo que Valentino dejara los ojos en blanco y sintiera que jamás le habían follado tan a fondo.

Le habían creado un agujero tan grande en el culo que vieron posibilidades. Valentino no las tenía todas consigo, pero el momento llegó sin más, como consecuencia del fragor de la batalla donde culos y pollas luchaban sin parar. Valentino estaba montando a Tim cuando Nano llegó por detrás y deslizó toda su polla por la de Tim aprovechando el lubricante que llevaba encima.

Hasta el agujero de su culo tenía un límite. Del movimiento del mete y saca, el pollón de Nano desterró al de Tim echándolo fuera del ring, pero durante unos momentos tuvo esos dos enormes rabos dentro de su ano. Después de eso, encontraron la manera de follarle el culo sin perder tiempo en darse el relevo. Los dos se colocaron juntitos uno detrás del otro, con las pijas apuntando a su ojete. Lo único que tenían que hacer es doblar las rodillas y metérsela. Cuando Tim acababa su follada, se ponía encima de Valentino para que Nano, que estaba detrás de él, encontrara el hueco entre sus piernas para follárselo. De esta forma, Tim también se llevaba un masaje de gratis en todos los huevos.

VER A TIM, NANO Y VALENTINO EN TIMTALES.COM

VER A TIM, NANO Y VALENTINO EN TIMTALES.COM

Mostrar más
Botón volver arriba