AJ Xclusive se folla a pelo al chico de la piscina Allen King con su grueso pollón | Men At Play
Pool Boy
La cercana celebración del 4 de julio hacía que el teléfono móvil de AJ Xclusive estuviera ardiendo. A solas en la mansión donde en breves horas se reunirían las personalidades más famosas del mundo, andaba de arriba a abajo ultimando los últimos detalles, cada vez más nervioso y cabreado persiguiendo que las cosas salieran tal y como las había planeado. Pero el teléfono de AJ no era lo único que estaba caliente, también su polla, que necesitaba descargar esa tensión como fuera y que ahora estaba bien tocha la muy puta por culpa de Allen King, el chico de la piscina.
Alternó las llamadas con espiar al chaval tras las cortinas, que en ese momento estaba limpiando el agua con la redecilla. Qué bonito estaba con sus pantalones cortos y su polo. Detuvo la mirada especialmente en la forma que dibujaba su culito bajo los pantalones y se magreó el paquete imaginando lo bien que se le daría meterla ahí dentro y verlo rebotando una y otra vez mientras se lo follaba a pelo. La polla se le hinchó más todavía al ver cómo se despojaba del polo y se quedaba bajo el sol con su escultural cuerpazo. Brazos fuertes, hombros redondeados, un torso divino marcando pectorales y six-pack. Si tan solo pudiera dejar un momento el teléfono y tener una excusa para ponerlo a sus pies, pensó AJ.
Y como si Dios hubiera escuchado sus plegarias, la excusa enseguida. Allen se excedió en sus tareas quedándose en bañador y lanzándose a la piscina. AJ colgó el móvil y salió con cara de pocos amigos para ver la reacción del chico, que en cuanto vio a ese tiarrón pidió perdón prometiendo que no iba a suceder y que trabajaría al día siguiente el doble. AJ no quería que trabajara el doble, pero sí había llegado el momento de pedirle un favor.
Le bastó con llevarse la mano al paquete y dibujar la marca de su polla bajo los pantalones para que Allen, que era un tio listo, entendiera qué debía hacer. Que AJ era un pedazo de toro saltaba a la vista. Un cuerpazo musculado y potente, con la camisa y los pantalones bien ceñidos a cada parte de su cuerpo. Una cosa era verlo vestido y otra bien distinta desnudo, donde ganaba todavía más enteros. Allen le desabrochó la camisa y descubrió su espectacular torso, quedándose embobado atizando las tetillas de sus pectorales fornidos y cuadrados con los labios. AJ agradeció tener a un chico guapete y entregado haciéndole esas cositas, le agarró por el cuello suavemente y le dejó hacer.
El verdadero reto llegó de rodillas, cuando Allen se enfrentó a una de las pollas más gordas que se había metido nunca en la boca. Esta le obligaba abrirla a tope. No esperaba menos de un tiarrón tan grande y fuerte como ese. Se veía a la legua que tenía que tenerla gordísima y a Allen, que le gustaban grandes, le flipaba. En la puerta por donde unas horas más tarde entrarían los invitados más célebres, fue donde AJ se folló a pelo el culito del niñato de la piscina. Por fin tenía las riendas, por fin podía ver su pedazo de polla entrando entre esas dos nalgas redondas y blanquitas, las únicas que ese día podían calmar su estrés. Se las gozó sin condón y su intención era acabar soltando su esperma sobre ellas, pero Allen fue más rápido y listo y se agachó poniendo la jeta para recibir leche.











