[Cocky Boys] Allen King prueba el gigantesco rabo de Boomer Banks

El dulce balanceo de la hamaca entre los árboles, el sonido de las hojas y las ramas meciéndose con el viento, dos hombres muy juntos en plena naturaleza. La sensación de estar en libertad como los animales se apodera de ellos y dan rienda suelta a su pasión besándose como muestra de afecto y empezando a tocar dejándose llevar por la sinrazón, queriendo descubrir cada vez más cosas el uno del otro.

Allen King, que se siente como un niño pequeño con su juguete preferido tocando el paquete de su colega por encima del pantalón, se rinde cuando la boca y la barbita de Boomer Banks comienzan a derretir su cuello. Sin querer le ha ido metiendo la mano poco a poco bajo la cremallera, le ha desabrochado el cinturón y ya tiene la polla atrapada con la mano. Boomer mira hacia abajo y después a su pajeador fijamente, soltando el aliento y unos gemidos apagados a escasos centímetros de su cara a medida que la mano de Allen sigue trabajando.

Se enfrenta a ese pedazo de pollón gigantesco como el que se enfrenta a su plato de comida preferido, comiendo el primer trozo con delicadeza, como si fuese la última pieza de comida sobre la Tierra, dejando que la saliva y todos los sentidos recubran ese apetitoso trozo. Allen hace lo mismo con esa jugosa polla enorme. Se mete el cipote por la boca, lo ensaliva bien y hace un leve movimiento circular con la cabeza rebañando el cono.

Sabe que a los tios grandotes y super dotados como Boomer les pone ver a un chavalín más pequeño que ellos asiendo su polla y metiéndosela en la boca, por eso se acomoda y se pone justo entre sus piernas dejando que ese tiarrón disfrute de las vistas. Lo que ve es hermoso, una mano agarrando su pene de la base, incapaz de recubrirlo entero porque para eso harían falta otras tres manos más, la boca y la lengua trabajándole todo el manubrio, el chaval disfrutando de lo lindo con su polla en la boca, sin dejar de mirarlo, haciendo que cada vez se le ponga más y más dura.

Es tan bueno mamando rabos grandes que Boomer decide agarrarle de la cabeza con una mano y meterle una ligera folladita por la boca, así tal y como está entre sus piernas. Que si le gusta le pregunta Boomer. No hace falta ni que lo pregunte, su boca y su lengua arropando el rabo ya lo dicen todo. Boomer le tienta a tragar, Allen lo intenta hasta notar cómo el cabezón se le introduce por la garganta y se la saca de la boca mirando cómo Boomer le sonríe. El cabrón sabe que pocos pueden tragársela entera, pero siempre incita a los chicos a probar. La marca de los labios de Allen esta vez se ha quedado justo a la mitad, no está nada mal.

Cuando ya se ha impregnado del saborcito de su polla, Boomer le sube hacia arriba para besarle y compartirlo. Aprovecha para abrirle de piernas justo a su lado y pasarle una mano por la raja del culete haciéndole unos deditos. Con mucho gusto comprueba que el chaval se deja hacer de todo. Ahí lo tiene rendido ante sus manos, completamente desnudo, con una pierna hacia cada lado, disfrutando del placer de sus dedos rozándole el agujero de entrada.

Aún no sabe cómo prefiere follárselo para empezar, pero se quita los pantalones y lo simula colocándole de lado y paseándole todo el rabo gordo por las partes bajas, rozando la rajita de su culo y sus cojones. Le da tanto gusto que se pone el condón y decide no pensarlo más. Le abraza y le encaja la polla por el culo, primero lentamente, después empujando cada vez un poco más. Todavía no le entra entera pero sí más que pudo por la boca, apenas le restan unos centímetros para darse el gustazo de colocar sus huevos entre los cachetes de ese culito tragoncete.

El cabrón se queja pero sigue tragando por el culo. Boomer sabiendo que la tiene tan larga que es difícil que se le escape la polla de ahí dentro, sin sacarla le va poniendo poco a poco sobre su cuerpo, arremetiendo desde abajo con el culo para seguir follándoselo. No le quita ojo, es alimento para la dureza de su polla ver a Allen gimiendo. Cuando cree que lo tiene a su merced, Allen despierta del letargo de sus gemidos, abandonado al polacer de esa polla inmensa penetrándole y el cabronazo se pone a saltar sobre el rabo, envalentonándose y dejando caer todo el peso de su cuerpo para tragarla enterita hasta las pelotas.

Allen le invita a ir a otro lugar del extenso campo para seguir pasándolo bien, pero se sorprende cuando Boomer le dice que no. El tio está sentado sobre la hamaca trenzada, mirando en dirección a su rabo. Boomer no se había dado cuenta hasta ahora porque siempre lo había tenido de espaldas, pero lo que ha visto le mola, la polla de Allen dura, larga y venosa le abre el apetito y quiere comérsela. Lo hace, se la mete en la boca y se la merienda enterita hasta las trancas, juega con el pellejo del capullo paseando la lengua alrededor y se deja coger la cabeza por detrás para que se la folle.

Ahora ya sí, con el estómago lleno, van juntos hasta el árbol más cercano que a Allen le sirve de apoyo para las manos cuando se inclina y pone el culo en pompa. Boomer se agacha por detrás y desaparece metiendo los morros en la raja, dejando que su lengua abra el camino del ojete de nuevo. Mientras con una mano por debajo se va meneando la polla para tenerla bien dura, a pesar de que le basta un leve roce de su rabo contra el agujerito de los tios para que le abran paso.

Es como una fantasía para Allen, cuando imaginaba en el campo que un leñador grandote y fornido y con una manguera enorme llegaba por detrás y le partía el culo a pollazos. Pues ahí tiene a su leñador, metiéndole la leña por el trasero con la fuerza de un potente culo, pidiéndole que no pare, notando su aliento en la oreja cuando se inclina él también mientras no para de follárselo, sintiendo el calor de ese cuerpo musculoso sobre su espalda.

Se marchan al límite de la valla para pajearse uno frente a otro, pero a Allen aún le quedan fuerzas para una última follada, aunque en su intento se clave los alambres que le dejan una marca en la espalda cuando Boomer le levanta las piernas y se le cuela dentro otra vez. La mezcla del gusto por el culo y del dolor en la espalda le llevan a correrse encima, metiéndose un pajote y dejando que la leche surque el bajo vientre a lefotes y chorrazos, alguno de los que resbalando termina en la hierba.

Sin perder tiempo, Allen se escurre hacia abajo a la altura del pollón de Boomer, que con un movimiento rápido se quita el condón extra largo. El tio no para de pajearse y Allen permanece muy atento con la boca cerca y la lengua por fuera, animándole un poco tocándole los huevazos. Sintiendo que a Boomer ya se le viene la lefa al cipote, Allen se abre de brazos y deja que esa gigantesca polla le lechee enterito, chorro a chorro, desde sus pectorales, con los regueros calentitos resbalando hacia abajo.

Allen-King-Boomer-Banks

>> ENJOY NOW BANGED BY BOOMER! WITH ALLENG KING & BOOMER BANKS AT COCKYBOYS.COM

>> ENJOY NOW BANGED BY BOOMER! WITH ALLENG KING & BOOMER BANKS AT COCKYBOYS.COM

Mostrar más
Botón volver arriba