Paddy O’Brian se folla a pelo el grandioso culazo de Nik Fros y se corre a lefazos encima de su rabo | Raging Stallion

In The Depths

5 TOP GAY PORN SITES

El juego de miradas entre hombres era una de las partes más excitantes para Paddy O’Brian a la hora de camelarse a un tio. Ya podía haber cientos de personas alrededor y música a toda hostia, que de repente el mundo se congelaba y conectabas con ese otro tio, lanzando miraditas de vez en cuando, sin perder su posición. Esta vez le había hecho tilín el nuevo segurata Nik Fros, con esa cara atractiva, barbita, ojazos claros, unos buenos labios y un cuerpazo de armario empotrado bien cachas de los que Paddy no acostumbraba a llevarse al catre.

Las miradas, primero de apenas un segundo, se fueron prolongando hasta que Nik hizo señas a Paddy para apartarse del grupo y llevárselo a un lugar del local donde bien sabía Paddy que se organizaban las mejores orgías del condado. El lugar era espacioso, con cabida quizá para que más de cincuenta tios retozaran como dioses. Imaginar a montones de tios desnudos, comiendo rabos, lamiendo y cacheando culos, follando como perros y dejando el suelo pegajoso, hizo que Paddy y Nik acabaran completamente desnudos y empalmados frente a frente, a solas en ese lugar destinado al puro fornicio masculino.

No mediaron palabra alguna. Sus pollas bien tiesas ya dejaban lo suficientemente claro lo mucho que se gustaban. Ninguno de los dos estaba acostumbrado a tener a un tio tan diferente al tipo que solían llevarse a la cama. Las diferencias entre ambos eran más que evidentes. Paddy con su cuerpo atlético, griego, pura fibra, macho de pelo en pecho, un especímen perfecto para dar una clase de anatomía humana de musculatura masculina. Su polla larga y gruesa se alzaba imponente y dura, culminando en un buen cipotón.

El cuerpo de Nik era el que se esperaba de un segurata de puerta. Sacaba media cabeza de altura a Paddy y dos veces su complexión, cachas, con un torso y unos brazos imponentes, unas piernas con muslos igual de fuertes y grandes, buenas espaldas y la joya de la corona, un culazo que era la putísima hostia, con nalgas redonditas, grandísimo, para perder ahí dentro la virginidad. Su polla, más grande todavía que la de Paddy, larga y gordísima, encajaba perfectamente con el resto de proporciones de su hercúleo cuerpazo.

Cuerpazos hechos para detenerse y explorar, para tantearse. Nik fue el primero en darse la vuelta y sentir la erección palpitante de Paddy en sus nalgas mientras este recorría su fornido cuerpazo a dos manos abrazándole por detrás, pasando de sus pectorales a su abdómen, cogiéndole la polla con la mano y haciéndole una suave pajilla para acabar metiendo la cabeza por su sobaco, quedándose sin aliento y excitado ante la majestuosidad del cuerpazo de ese tio tan grande y completo.

Nik dio la vuelta a Paddy y le hizo lo propio, explorando su cuerpo abrazándole por detrás, guiado por las manos de Paddy sobre las suyas. Un cuerpo tan diferente al suyo, con todos los músculos bien marcados, ardiente. Paddy se sentía protegido, contrariado al ver esos brazos tan fuertes, una mano tan grande asiendole la polla y pajéndosela.

Eso no había hecho más que empezar. Nik se puso de rodillas, le cogió el rabo y le besó el poderoso cipote, introduciéndolo en su boca y sacándolo suavemente entre sus gruesos y apetitosos labios. Le hizo una mamada suculenta, apretando bien con ellos, dejándosela húmeda y caliente, ladeando la cabeza para que Paddy pudiera ver desde su posición cómo el pollón le hinchaba el carrillo.

Con todo lo grande que era, estaba hecho un juguetón. Qué arte para llenar de leche los huevos de Paddy, sumergiendo el cipote entre sus labios, desplazando la polla hacia un lado, sacándola de su boca y mirando a Paddy desde abajo con sus ojazos claros mientras le pito se zarandeaba y volvía a su posición. Cuando más se lo hacía, más encabronaba a Paddy, que cada vez estaba más cachondo y excitado, logrando que se entusiasmara follándole la boquita. O más bien la bozaca, porque a ese tiarrón le cabían dos en la boca mínimo.

Ahora tocaba flipar un poco y es que en cuanto Nik se levantó, Paddy fue a por su culazo, unos de los más grandes y disfrutables que había visto en su vida. Lo palmeó con ambas manos digiriendo mentalmente su excelente tamaño. Menudo par de bombonas con una buena raja profunda. Tanteó el camino con la mano, metiéndole los dedos, esperando y confiando estar a la altura, pues un culazo como ese necesitaba algo igual de grande.

Vaya que sí estuvo a la altura. Se colocó detrás de Nik, enseguida encontró el agujero y empoderó las caderas para penetrarlo sin condón. Ni un culazo como ese fue capaz de resistirse a los placeres de un cipote tan grande y grueso como el de Paddy. En cuanto se lo metió, Nik soltó un gemido profundo de gusto y no paró desde entonces, cada vez que Paddy lo fusilaba a pollazos, descubriendo que la hendidura era estrechita y perfecta para el tamaño y las dimensiones de su pene.

Si aquello hubiera sido una orgía, a buen seguro todos se habrían detenido un momento para rodear a la pareja del año y pajearse con las vistas, porque era bestial ver a Paddy, delgado y con su cuerpo fibrado, dar caña a ese hijo de puta con ese puto culazo.

Nik se dio la vuelta y se tomaron un tiempo para morrearse a la vez que juntaban sus pollas y se las masturbaban al unísono, deslizando una sobre la otra, sintiendo sus erecciones y el poder de la masculinidad en todo su esplendor. Nik miraba la polla de Paddy, su grueso cipote, con pleitesía y admiración, consciente de que ese pollón acababa de invadir su ojete.

Acababa de hacerlo y lo haría una vez más. Nik se tumbó de lado en la pista del local destinado a las orgías, alzó una pierna y Paddy, de rodillas frente a él, le empaló una vez más hundiendo su durísima polla entre las nalgas. Paddy se empleó a fondo haciéndole la cucharita, tumbándose a su lado y fornicándoselo por detrás, pegando bien las piernas a esos grandes muslos y acompasando una enculada perfecta con su rico trasero blanco y peludete, endiñándole bien con la polla.

Nik le hizo a Paddy una última mamada para una última ronda. Se la dejó bien llena de babas, perfecta para sentarse encima y cabalgarla, de espaldas a Paddy, para que viera como ese tremendo culazo se tragaba entera toda la polla y la bombeaba. Sabiendo que se correría a las primeras de cambio si se quedaba mirando fijamente ese pandero subiendo y bajando sobre sus caderas, fustigando su rabo, Paddy se puso en acción y le metió una enculada por debajo a toda hostia que sacó a Nik de su zona de comfort, llevándolo al delirio.

Acabaron de pie, frente a frente, dándole bien al manubrio, cada uno con su rabo en la mano, bien cerquita el uno del otro. Nik se corrió de gusto con la leche saliendo de la polla, endulzando el gordo cipotón de Paddy, que puso la directa y, lanzando unos gemidos profundos, se sacó toda la lefa vistiendo de blanco el gordo pollón de Nik, lefándole el tronco y el ciruelo, con la leche chorreando por la polla y cayendo al suelo.

VER IN THE DEPTHS EN RAGINGSTALLION.COM

VER IN THE DEPTHS EN RAGINGSTALLION.COM

Mostrar más
Botón volver arriba