Adam Snow practica garganta profunda tragándose los pollones de Apolo Adrii, Cole Blue, Dylan Tides, Eddie Patrick, Guy Spencer, Jay Stryker, Lane Colten, Milo Miles, Noah White y Reece Scott | Cum Dump Sluts X Barebackplus
Hole's a hole: Deeper deep throat vol. 1
De camino al plató, Adam Snow estaba especialmente nervioso. El director le había comentado que para su nueva escena tenía preparados a nueve chicos bien dotados para él. La idea de estar rodeado de tantos chavales, de las pijas meciéndose entre sus piernas delante de su cara, poder tocárselas, chupárselas y sentir los escupitajos de semen sobre su cara y su cuerpo uno tras otro sin parar, todos desenfrenados, le aceleró el pulso.
Ellos también estaban excitados. Conocían bien a la leyenda Snow, aparte de que el director ya les había advertido que se trataba de uno de los tios más capaces de tragarse cualquier polla hasta las pelotas. Aunque alguno todavía lo ponía en duda hasta que no lo viera con sus propios ojos, los que más larga la tenían ya estaban fantaseando.
Antes de conocer a los chicos, Adam practicó con el pijote del director, Reece Scott. A no ser que alguien le superara cuando se hubieran quitado todos los calzones, Reece era el que más grande la tenía de todos allí. Un descomunal pollón que destacaba por lo grande y gordo que era, una pieza de lujo para practicar una mamada de garganta profunda. El director vio cómo su tranca desaparecía dentro de la boca de Adam como si apenas le costara. Al sacarla entre sus labios, ni siquiera parecía que hubiera sido un reto para Adam, que le sobó las pelotas y volvió a comérsela entera.
Al ver aparecer a Adam, los chicos sonrieron nerviosos. Todos llevaban pantalones de algodón grises de deporte. El director les había propuesto no llevar calzones puestos debajo de ellos, para que destacaran sus rabos en el frontal como se merecían. Algunos ya la tenían bien dura y sus pollas destacaban sobremanera en el frontal, bien formando una buena tienda de campaña o dando bandazos que hacían fantasear con lo que tendrían ahí colgando.
El director tomó asiento y empezó a dirigir la escena. Adam en el centro de todos ellos, en un puff mullidito, grande y redondo, bocarriba y con la cabeza colgando del borde. Boca abierta y lengua por fuera. Los chavales empezaron a tocarse los paquetes porque se la veían venir y aquello iba a empezar fuerte. Reece llamó al primero de ellos a filas, Apolo Adrii.
Se marcó la polla bajo los pantalones dándosela a Adam para que la esnifara, luego se la sacó, puso la mano en la garganta de Adam y entre los dos, uno culeando lento y el otro succionando rabo, consiguieron que entrara enterita. Notar el desplazamiento de la nuez de Adam cada vez que se la metía hasta los huevos, puso a Apolo bien cachondo.
El plató se inundó por completo del sonido de esa chupada y los chavales empezaban ya a sacársela y meneársela efusivamente, gimiendo de gusto al ver cómo Apolo, ahora completamente desnudo, metía su pedazo de tranca cada vez más dura y grande dentro de esa boca, cómo Adam plantaba una mano en su culazo de futbolista y lo atraía hacia él para devorarle la pija.
Los pelos del bigote y la barba de Adam se fundían una y otra vez con los de la base de la polla de Apolo, que se puso cachondo y le dio de comer huevo. El gustito de los labios y la lengua haciéndole bailar los cojones, el raspado de su barbita, todo eso llevó a Apolo a cascársela encima de su cara. Apuntó hacia la boca abierta de Adam y dejó caer su preciado lingote de lefa en ella.
No estaba la cosa como para largarse y menos cuando el siguiente era Jay Stryker, el más alto de todos, así que Apolo se fue junto con el resto de chicos, todavía con el rabo tieso. Jay uso la boca de Adam como si fuera su culo y se lo folló. La cabeza entre sus muslos y poniéndole las pelotas directamente en las napias cada vez que se la metía. Entre los que miraban, ya no quedaba ni uno con la polla dentro de los pantalones, todos se la habían sacado y se estaban masturbando unos a otros.
Jay los tenía a todos delante y quería darles espectáculo para cargar sus cojones de leche. Penetró a Adam hasta dejarle sin respiración, garganta profunda y se quedó allí un rato, con los cojones aplastados en su bigote. Las manos de Adam pasando por detrás de Jay, acariciándole el culo, atrayéndole más hacia él. Como si estuviera en el gym y por el esfuerzo no se hubiera dado cuenta, a Adam se le puso la polla durísima. El jovencito Noah White fue el primero en darse cuenta de la pedazo de verga que tenía Adam entre las piernas, se la cogió con la manita y empezó a darle amor.
La idea de follar boca atrajo a Milo Miles, que repitió la jugada esta vez yendo un paso más allá, subiendo los pies al puff y atacando la cabeza de Adam desde arriba. Adam no se quedó esperando, succionó ese pollón morenote y largo y enseguida lo tuvo dentro de su garganta, con las bolas colgando del chaval arrastrándose por su bigote. Jay había aguantado, pero Miles no pudo resistirse al poder de esa boquita. Apuntó hacia ella pajeándose y le dejó un buen lechazo entre el labio inferior y la lengua. Adam se metió la polla dentro de la boca y empezó a mamarla como si fuera un biberón, sacándole hasta la última gota.
El siguiente fue el joven Noah. Se acercó cachondísimo, sabiendo que la iba a meter en la misma boca donde ya se habían corrido dos tios, que iba a pasear su miembro por encima de toda la leche con babas. Adam fue consciente de lo tierno que era el chico, le pasó una mano por detrás agarrando su culete y lo atrajo para que le follara la boquita.
Empezó timidito, pero acabó follándole la boca penetrándole toda la garganta a toda hostia, sacando la energía propia de un chico de su edad al que dejaban en una situación como esa tan jodidamente morbosa. Noah se quedó de pie, mirando hacia abajo y en el lugar donde debía estar su polla erecta, estaba la barbilla barbuda de Adam mirando hacia arriba. La polla del chaval estaba toda dentro. Como no podía ser de otra manera, Noah no tuvo tiempo ni de sacarla, directamente se corrió allí mismo.
El que además de ser todo un guaperas tenía una buena cigala era Lane Colten. Su picha brava era larga y gruesa, con un buen cipote. Allí cada uno caldeaba el ambiente a su manera y la suya fue mostrar a todos los chicos el potencial de su pene paseándolo por encima de los labios de Adam, haciéndole desear comérsela. El pollón era todo un reto, sobre todo por el cabezón que gastaba y que era el que cargaba con la mayor parte de peso de la polla colgándole.
Reto aceptado. Adam colocó al chico a su lado y le comió el miembro de una tacada hasta el fondo, haciendo que todos fliparan por haberse podido tragar semejante rabo de una sola vez sin ensalivarlo antes. El cipote salió brillante, esponjoso, con la raja bien inflada, empapado en sus babas, es más, Adam, se detuvo un ratito en él saboreándolo entre sus labios.
Su polla grande y venosa volvió a sumergirse dentro de esa boca una y otra y otra vez sin descanso. Cada vez que Adam se la chupaba, se la comía entera. Lane la dejó encima de la cara de Adam, viendo cómo este paseaba sus labios desde la base hasta el cipote, bien larga y hermosa, antes de recibirla de nuevo dentro de su garganta con todos los honores.
Lane subió un pie al puff y empezó a penetrársela. La cabeza de Adam entre sus muslos, su culito precioso y blanco empujando desde arriba, sin dejar de gemir del gusto que le daba. Lo que hizo a continuación dejó a Noah escandalizado, llevándose la mano a la boca. Lane acababa de correrse dentro de la boca de Adam y su semen brotaba de ella empapando los morros y el bigote, chorreando por toda su cara.
Ni se relamió ni se limpió. Adam esperó al siguiente granuja de esa panda con toda la lefa impregnando su boca. El pelirrojo Dylan Tides plantó su rabo sobre esos labios caramelizados de blanco y disfrutó del viaje de su polla hacia lo más profundo. Se subió al puff, dejó caer el peso de su culo y sus caderas encima de la cara de Adam y enseguida su rabo se vio atrapado en un agujero sin salida.
Según se le fue poniendo durita, todos alabaron el tamaño de esa verga. Dylan la tenía bien gruesa y morcillona, destacando por su forma. Adam lo tumbó a su lado mirando en dirección contraria y empezó a mamársela de lujo. Todo se acercaron rabo en mano para ver cómo se comía esa pedazo de chistorra alucinante. La sonrisa de Dylan se borró de su cara cuando la corrida vino a llamar a su puerta. Vaya que si intentó sacarla de esa boca, pero Adam no paraba de succionarla entre sus labios. Al chaval se le puso dura y venosa, descargando dentro de la boca. Adam tosía escupiendo leche, pero sin dejar de gozarse ese tremendo pollón tan gordo.
Las babas de lefa le colgaban de la comisura del labio, cayendo sobre el muslo del pelirrojo, que se fue con el regalito junto al grupo mientras otro hombre de altura, Guy Spencer, plantaba su largo pollón en la cara de Adam. No fue eso lo que despertó las risas de los chicos, sino el que cuando Guy empezó a penetrar, tenía los cojones tan grandes y colgando que terminaba plantándolos apretados contra el entrecejo de Adam.
Guy había asumido desde bien jovencito, cuando se agachaba para recoger algo del suelo del gym y escuchaba risas a sus espaldas, que no se estaban riendo de él, sino que no era muy habitual ver a chicos que le colgaran tanto los huevos y ante esa falta de costumbre, nacían esas risas que no eran sino admiración y sorpresa. Adam enseguida supo lo que dar a los chicos. Hizo a Guy avanzar un pasito y le comió todas las bolas. Si a los chavales les flipaban esos huevazos, que los disfrutaran viendo cómo los succionaba entre sus labios y colgaban sobre su jeta.
A este sí le dio tiempo a sacarla de su encierro, incluso a tomarse su tiempo para pajearla encima de la cara de Adam. Le soltó una buena ristra de lefazos disparando hacia su cuello, chorreándole la barba con todos los lefotes encima de los pelos. Jadeando y con los morros llenos de semen, mirando a los chicos excitados y contentos a su alrededor, vio venir a Eddie Patrick con su estilizado y largo pene.
Adam recibió ese formidable pene abierto en cruz de piernas y brazos, con su musculoso y peludo cuerpo de macho descansando sobre el puff para diversión masculina. La polla penetró su boca y se deslizó por el interior de su garganta en un ritmo lento y pausado que provocó que uno de los chicos no llegara a probar los labios de Adam, no al menos esa vez.
Rabo en mano, corriéndose de camino hacia la cara de Adam, Cole Blue empezó a proyectar lefazos que le salían por la polla como aspersores, señal de lo mucho que había estado aguantando. Al llegar al puff, se puso de rodillas y empezó a disparar a discreción sobre le pecho y la cara de Adam, mojándole con toda su leche. Cuando parecía que había parado y Adam acercó la boca para chuparle el rabo, Cole soltó un par de chorrazos más, bien largos y espesos, el primero cubriendo de largo toda la barba y la mejilla de Adam y el segundo decorando su bigote y dándole pasta de dientes.
La polla seguía chorrreando lefa a goterones, cayendo dentro de la boca de Adam, que recibió esa corrida como un regalo. Los chicos le jaleaban, impresionados por esa cantidad de leche que había descargado en un momento. Así, con el pecho, el cuello y la cara llena de lefa, Eddie volvió a metérsela por la boca. Se la folló subiendo un pie al puff como otros habían hechjo antes que él y terminó corriéndose sobre su cara, uniendo su semen al de los otros chicos.
Estaban todos alrededor de Adam, aplaudiendo esa sesión de mamadas de garganta profunda, desnudos, con sus pollas recién corridas meciéndose entre sus piernas. Estaban todos buenísimos. Adam se relamió los labios incorporándose, saboreando la leche de todos ellos. El director también se acercó a felicitarle por su labor. A partir de ahora tendría muchas puertas abiertas y todos los chicos se morirían por comprobar su habilidad para tragar a fondo.
VER A ADAM SNOW EN CUMDUMPSLUTS.COM
VER A ADAM SNOW EN CUMDUMPSLUTS.COM







