El guapísimo y atractivo Ixma Wild al desnudo | Fucker Mate
Estaba con varios amigos por la noche en la terraza del bar cuando el camarero se acercó a nosotros para solicitar la comanda. Se había puesto justo detrás de mí. Miré hacia arriba y me pasó eso que sólo ocurre cuando sientes un flechazo. El corazón comenzó a bombear con fuerza, me entró un sudor frío en las manos y un estado de euforia se apoderó de mí. Acababa de sentirme atraído y enamorado de ese chulazo.
Llevaba grababado en su ceñida camiseta el nombre de Ixma Wild, ajustadita, dejando en evidencia un torso definido y unos buenos brazos. Me entraron unas ganas irrefrenables de lanzarme a su boca, de morrearle y llevármelo detrás de la barra para hacerle un trabajito por debajo mientras seguía despachando al resto de clientes.
Luego me lo llevaría al baño, a la soledad de un cubil donde mirarle fijamente a esos ojazos oscuros y brillantes que me volvían loco, donde me tomaría mi tiempo para mirar de cerca esa cara tan bonita, paseando mi lengua y mis dedos por el contorno de su barbita de varios días, por esos labios tan deseables por los que después metería mi polla hasta deslecharla.
Desde ese momento en que me quedé a solas conmigo mismo y que duró apenas un par de segundos para el resto del mundo, pero mucho más en mi mente, sólo pude prestar atención a los movimientos del camarero, a cada gesto de su cuerpo y de su cara, a sus sonrisas. Me llevé a la cama esas imágenes grabadas en mi cabeza y me hice una paja a su salud.










