Paddy O’Brian penetra a toda hostia el culazo de D.O. | MEN

Hay citas que son todo un acontecimiento y merecen ser disfrutadas con unos buenos preparativos. La Super Bowl, ese combate de boxeo del siglo que emiten por la madrugada, un Madrid-Barça, Eurovisión. A solas o en compañía, te invade ese gusanillo de felicidad por dentro que te pone más contento de lo normal. En el mundo del porno hemos vivido muchas de esas situaciones y ahora toca vivir otro gran acontecimiento, el grandísimo encuentro entre dos bestias folladoras, dos super estrellas frente a frente dispuestas a darlo todo, a convertir en realidad una de nuestras mayores fantasías: mister Paddy O’Brian VS mister D.O.

Amigos desde hace años, bien conocedores de su gran labor en el porno, uno para otro no tienen sino palabras de elogio y los dos juntos ya sobre la cama saben que, desde que alguien grite la palabra “acción” y las cámaras comiencen a grabar, esa follada será algo más que trabajo.

Pocas veces hemos visto a Paddy pegarse un buen morreo con otro tio como lo hace con D.O. Nos la pone dura y ellos ya la tienen bien dura bajo los calzones blancos. Paddy le da un abrazo y dejan los rabos juntitos un rato. A él ya se le ha salido el cipotón por encima de la goma de los gayumbos y para D.O no ha pasado desapercibido. Después de tanto tiempo queriendo hacerlo, se inclina y besa la punta de esa enorme y gorda polla de ensueño.

Ese grandísimo cipote abre culos le flipa demasiado. Cada vez que se saca la polla de la boca lo observa con detenimiento, tan reluciente, brillante con su saliva encima, hecho para partir ojetes. Como buenos colegas, se comparan por un breve instante las pollas. La de Paddy es más gorda pero algo más corta que la de D.O. A la mierda el tamaño, las dos están bien ricas y Paddy las pajea echando un escupitajo desde arriba para masajerarlas mejor.

Se acerca un instante único. Paddy se inclina y sumerge la polla de D.O. dentro de su boca. Pocas veces lo ha hecho y esta vez va un paso más allá, intentando desvirgar su garganta aprovechando las dimensiones de ese largo pollón, succionándole las pelotas, mientras un dedito mágico hace de las suyas en el culete de D.O. que gime al ver la cara de ese machote dándole cera a su entrepierna sin escatimar en detalles.

Si os corrísteis nada más ver la boca de Paddy contactando con el rabo sólido, no os preocupéis, os entendemos perfectamente. Es difícil contener la leche en los huevos con esa visión y creo que para D.O. también a juzgar por sus gestos, por la textura de sus cojones y por lo dura que se le pone la polla en determinado momento. Por un momento pienso que haber visto cómo sale la lefa por los labios de Paddy por un error de cálculo hubiera sido genial.

Ya eran amigos, ahora han intimado más comiéndose las pollas. Ahora queda una decisión difícil, la de quién se mete dentro del otro. Los dos auténticos folladores, los dos con unos buenos miembros y preferentemente activos. Al final D.O. es el que da su brazo a torcer y se pone a cuatro patas en la cama.

Sentir cómo el gordo cipote se abre camino a través de su cuerpo le deja con la mirada perdida y las piernas flojeando de gusto. Mira que le han metido grandes pollas por el culo, pero que muy grandes, pero la de Paddy es especial, tanto que se ve obligado a parar el frenético ritmo de follada dándole un toquecito en el muslo, aunque por poco tiempo, porque después esa polla de vicio se convierte en su perdición.

Se ancla a la cama con las manos y las rodillas para afrontar cada una de las embestidas. Si en el diccionario tuviera que aparecer la expresión dar por culo, esta sería la imagen que debería acompañarla, y también el sonido de los muelles del colchón.

D.O. se tumba de lado cómodamente mientras Paddy le cuela de nuevo el pollón en su apretado culito. En esa postura puede observar el cuerpazo de ese macho con todos los músculos en tensión follándole. Con una mano le da un buen repaso por detrás, por la espalda y el precioso culo. El ritmo de la follada se incrementa. Los dos han comenzado a sacar su lado animal y ya no tienen medida. Paddy se inclina mientras se folla el culo a una velocidad de vértigo y se besan. D.O. pasa una mano por la pelambrera de la base de la polla de Paddy, después por su miembro penetrante y luego por su culo. Todo está donde debe estar.

Los encantos de Paddy van más allá de lo imaginable. Frente a un macho tan guapo y fornido que se te abalanza desde arriba con el miembro erecto, es fácil abrirse de piernas sin que te lo pida. Y de repente, en mitad de la taladrada, Paddy hace un receso para comerse por segunda vez la pollaza de D.O. demasiado guapa como para resistirse al placer de chuparla.

Cuando le pone boca arriba y le penetra de nuevo cogiéndole por las piernas con cada mano, D.O. no quiere que eso acabe, pero por el gustillo que está comenzando a notar recorriéndole el cuerpo, sabe que está a punto de terminar. Un duro pajeo y su torso termina bañado en su propia leche. Deja caer su gran polla encima, que resbala por el semen y rebota sobre sus abdominales por la follada que aún continúa.

Enseguida Paddy saca la polla de su culo, se quita el condón y lo lanza hacia atrás sin mirar dónde. Ya te digo yo que si llegan a estar en el campo con mirones, alguno se lo llevaba como recuerdo. Como si fuese un combatiente al que acaban de llamar al ring, Paddy suelta su grito de bestia, con la polla encima del cuerpo de D.O. y de su rabo empieza a emanar una fuente de leche que sube y cae a lechazos. Sudados y recién corridos, descansan dándose otro morreo sobre la cama.

ENJOY NOW PADDY AND D.O. AT MEN.COM

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