Tendencia

Diego Sans se folla el culazo de su ex novio Roman Todd en la cocina y se corre a lefazos sobre su cara | MEN

Dear Mister

Algunos hombres registran sus pensamientos en un diario, pero Diego Sans ha decidido hacerlo mediante un videodiario muy especial, enfocado en una idea que lleva rondándole hace tiempo por la cabeza. ¿Qué habría sido de su vida de haber continuado con los hombres que han pasado por ella? Cuando lo piensa, siempre le viene un nombre a la cabeza: Roman Todd.

Pelo corto, ojos claros de mirada penetrante, guapísimo, un cuerpo fuerte y atlético, una voluminosa polla. Diego todavía puede sentir el calor de su cuerpo, de su culazo sentándose en sus pantorillas, de los golpes de su polla sobre un torso lleno de pelos, el sonido de sus gemidos pidiendo más. Todavía no sabe si acercarse a su pisito de soltero para grabar ese documento inñedito y personal ha sido o no un error, pero cuando le ve saliendo a recibirle semidesnudo, con los vaqueros efecto lavado tan bien ceñidos, marcando ese six pack que le hacía derretirse de amor, se da cuenta que haberlo dejado con él sí fue un error.

Empieza a grabar y le hace la gran pregunta: “¿Qué hubiera pasado si tú y yo hubiéramos seguido juntos?“. Roman baja la mirada, hacia su entrepierna, la alza de nuevo mirando a Diego y le responde: “Seguir follando tan bien como lo hacíamos“. Diego se deshace con esa mirada de chulazo empotrador y lo que graba desde ese momento es algo más íntimo de lo que esperaba en un principio.

Abandona la cámara en la mesa y se rinde a los pies de Roman. Nervioso le desabrocha los botones de los vaqueros. Estaba deseando ver su enorme tranca de nuevo y, cuando la tiene delante, tan larga, gorda y robusta, abre la garganta para él y se la mete hasta el fondo comiéndosela entera. Con la primera jalada profunda casi le saca la leche de las pelotas, pero respira hondo, coge la cámara de la mesa y graba el documento desde arriba, a mamada limpia.

Él también echaba de menos ese cuerpazo musculoso y peludo dándole por detrás. Roman le da la espalda y se inclina sobre la encimera de la cocina abriendo sus piernas ligeramente. Nada le da más placer a Diego que penetrar a ese machote guapo y rubio. La primera zambullida de la polla entre sus nalgas se salda con una recuperación de recuerdos pasados. Roman se acostumbra de nuevo al tamaño de su verga y culea hacia atrás haciéndole un buen pajote.

El cabrón no para de gemir y de encularse él mismo el rabo y se vuelve tan loco que hace que Diego casi pierna el equilibrio hacia atrás, llevándole al otro lado de la cocina. Ahora Roman sigue clavándosela por el agujero, apenas sosteniendo el peso de su cuerpo bien follado sobre una sola pierna apoyada en el suelo. Había otra cosa que Roman echaba de menos. Ponerse de rodillas y disfrutar del espectáculo de fuegos artificiales de esa polla lechera, con todo el esperma volando por encima de su cara. Así habrían sido todos los putos días de haber seguido follando juntos.

VER DEAR MISTER EN MEN.COM

VER DEAR MISTER EN MEN.COM

Mostrar más
Botón volver arriba