[Lucio Saints] Lucio Saints y Andrea Suarez se riegan con champán y lefa en la ola de calor “Spanish Heat”

En España, las olas de calor hay que pasarlas de la mejor forma posible hasta que se pasan, son como unos breves días de regreso al verano que tanto nos gusta en que, si no llegamos a quedarnos en bolas por la casa, como mucho nos ponemos las bermudas o nos desvestimos hasta quedarnos con los gayumbos puestos, andamos por ella sin zapatillas, sintiendo el contacto en los pies del poco frío que queda acumulado en el suelo y como hayamos tenido un duro día de trabajo, no hay quien nos quite las dos o tres duchas diarias para quitarnos el sudor.

Podría ser perfectamente un tio de la portada de la revista que está leyendo. Andrea Suarez, guapo, estilizado, con un cuerpo trabajadito en el gimnasio, un cuerpo caliente no sólo por el caluroso día que hace fuera, sino por lo que le mola ir pasando las páginas y ver a chavales como él. Le gusta ver el resultado de sus cuerpazos, bronceados, chulazos, abdominales, tios guapísimos, normal que empiece a imaginarse algo más y termine rociándose con agua para reducir la temperatura que lo asalta de golpe. Las gotas van resbalando por su suave torso como si fuese lefa, como si una polla se estuviera corriendo encima con el semen deslizándose a su antojo.

Al otro lado del cristal, Lucio Saints, que está en el patio, sonríe pícaramente al verlo cerrando los ojos y dándose placer y decide meterle un poco de cizaña para ver si se va con él a la piscina. Aunque se hace de rogar y al final no quiere, sí consigue ablandarlo un poco y darle un masaje por detrás mientras se sirven un poco de champán y le da de comer fruta. Vaya preciosos labios de lujuria tiene el chaval, la primera vez que le mete la fruta por la boca, con los labios gruesos arropando la piel hasta introducírselo dentro de la boca junto con el dedo. Lo que nos mola ver a un tio con manos grandes meter sus dedos grandes por una boquita, cómo entra seco y sale mojadito de saliva, incitando a nuestra mente a sustituir ese dedo por un buen rabo.

Consigue ponerle tontorrón como a él le gusta y Andrea se quita las bermudas dejándole todo el culo en pompa para que le siga haciendo disfrutar de ese momento. Menudo culazo tiene el cabrón, si es que lo tiene todo, voluminiso, duro y suave, con un agujero para cumplir los sueños de cualquier tio. Lucio se lo come como cuando tienes delante algo que te gusta mucho, algo a lo que tienes muchas ganas pero quieres saborearlo hasta el último rincón. Andrea se echa la mano atrás, masajeando la entrada con su mano y preguntándole si le gusta. Hostia que si le gusta, abierto para él, con todos los huevacos y la pola colgando entre las piernas. Menuda merendola le va a pegar.

Susurrándole guarradas, Lucio le pega una calada al ojete con la lengua, pringándole de saliva, y le mete suave el dedito sintiendo el calor que hace dentro. Más lengua y esta vez con champán, dejándolo caer por la raja hasta que le rebosa por el agujero, saboreándolo con la boca y volviendo a meter esta vez un par de dedos, notando que cada vez está más dilatado, disfrutando del culo repasando el contorno del ojete con algo de fruta y chupando después.

Andrea va a descubrir también una buena pieza de fruta que llevarse a la boca, cuando le baja el bañador y sale un mazacote moreno y gigante disparado hacia arriba. El chaval se la arropa por la base con las dos manos como si estuviera cogiendo un micrófono, con mucho cariño, con las palmas cubriendo los cojones y los dedos posados en la parte superior de su rabo mientras se la come con ganas.

Lucio se estremence cuando se la mete hasta tocar fondo, un momento al que ningún tio puede resistirse, cuando notamos que estamos penetrando algo casi imposible y super apretado, unos pocos segundos en los que no podemos ni pensar y puede ocurrir cualquier cosa, bueno, realmente sabemos lo que nos encantaría hacer en ese momento, dejarnos llevar y soltar lo que haya que soltar dentro, pero nos aguantamos para seguir gozando. Intenta contenerse, gime y arquea la espalda cuando Andrea se la pajea a toda velocidad. Pedazo salivazos le pega para después intentar meterse de nuevo la polla entera dentro de la boca.

Si Lucio usó el champán para jugar con su culito, Andrea lo va a utilizar para saborearle el rabo, pero lo va a hacer de una forma nunca vista antes. El tio se llena la boca bebiendo de la copa y con los mofletes llenos, posa los labios sobre la polla y se la va metiendo dentro mientras por la abertura se le va escapando toda la bebida, casi como cuando un tio se te corre en la boca mientras se la chupas y la lefa sale hacia afuera a presión.

Le pega al rabo que da gusto, por detrás su culo parece que lo diga todo sin hablar, abriéndose solito a cada mamada. Lucio le da comida de hombre, plantándole sus dos pedazo cojones delante y hay que ver cómo le come los huevos el chaval, alucinante cómo posa los labios y poco a poco le succiona no uno, sino los dos a la vez. Con tanto calentón y el calorcito que hace, Lucio no habrá conseguido llevárselo a la piscina, pero va a chapotear con él de todas formas, porque tan dilatadito lo tiene y con tanta saliva y tanto champán le ha regado el culo, que le pega una buena zampada de rabo tan intensa que se me pone dura cerrando los ojos y escuchando ese “chop chop” de su polla entrando y plantándole las caderas en los globazos.

El chaval traga rabo como un campeón. Para sentirlo mejor, Lucio le estira de las piernas hacia atrás para dejarle el culo más apretado y es alucinante disfrutar del momento en el que enfila la polla toda gigante, colándose entre los cachetes por su raja, abriéndose paso hasta el agujero, con el cipote gordo desplazando cada uno a un lado y otro y embuchándosela. Decide hacer lo mismo cuando Andrea se le sienta encima frente a él, le coge el pandero con las manazas y lo cachea y aprieta para gozar con su polla dentro.

Uno de los mayores placeres de tener a un tio cabalgándote el rabo de frente es sentir su polla colgando y azotándote encima. La de Andrea es larguísima y la tiene casi dura, lo que hace que coja esa forma tan guapa de plátano, curvadita ligeramente hacia abajo. Genial el primer plano de su pollón colgando, zarandeándose de arriba a abajo, dándole a Lucio de hostias sobre el estómago y el ombligo. Hace que deseemos traspasar la pantalla y recogerla con la boca.

Lucio termina sentado en el suelo con la polla borracha de tanto champán, es increíble cómo la puede tener tan gorda y tan grande. Andrea le mete otra sentada dándole la espalda, empieza a pajearse y de repente suelta una corrida que es la puta hostia, con un par de primeros chorrazos calientes y blancos disparados con potencia y gusto por su cipote dejando un reguero sobre sus abdominales y los siguientes disparados al aire con la pistola bien cargada, una lluvia de semen que acaba por todas partes, por el suelo, por los muslos, en sus biceps, no sabe ni por dónde le vienen los disparos. Para rematar, Lucio le saca la polla del culo, se la pajea cerca de su entrepierna y empieza a soltar lefazos espesos sin parar sobre la pierna y las pelotas del chaval, con toda la leche zigzagueando y resbalando por la piel de los cojones hasta depositarse blanquita encima de Lucio. Ahora sí que es semen y no agua lo que se desliza a su antojo sobre el cuerpo de Andrea.

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