Drew Dixon y Patrick Dei se meten un flip-fuck sin condones en su cita a ciegas | MASQULIN

The B&B Encounter, Part 2

El hotelito al que le había llevado su mujer a regañadientes resultó estar de puta madre. Ella quería verle comer la polla de otro hombre y se llevó ración extra, disfrutando de cómo otro tio desvirgaba el ojete a su chico. Con la de veces que Patrick Dei la había frenado la mano cuando ella intentaba meterle un dedo por el culo en plena follada. Lo que se había estado perdiendo todo este tiempo.

Cuando su chica se fue al baño a darse una ducha, el tio con el que acababa de follar, le propuso más placeres en el hotel. Una cita a ciegas. Mañana por la tarde, en la suite nupcial, sentarse desnudo en el sofá, vendarse los ojos y esperar. Si quería explorar su sexualidad y encontrarse a sí mismo, estaba en el lugar perfecto. Patrick siguió las recomendaciones y al día siguiente fue a la suite, se desnudó y se puso una venda.

Fue un puto alucine. Se excitó como nunca cuando eschuchó al otro tio entrar por la puerta, al sentir su respiración agitada, el aliento en su boca, al escuchar el sonido de la ropa que iba cayendo al piso, el de una cremallera que se descorría. Sin el sentido de la vista, su imaginación cometía lujuriosas perversidades, imaginando que Drew Dixon se desnudaba mientras miraba su gruesa polla, que no paraba de crecer.

Hasta el gesto más habitual de un dedo posándose en los labios, de una mano recorriendo su firme, musculoso y peludete torso, se convirtió en el mayor de los placeres. Sintió su boca, los labios juntándose con los suyos. Para cuando ese tio le quitó la venda, él ya tenía la polla tiesa a punto de reventar, pero lo jodido es que aquello apenas había hecho que comenzar.

Drew le agarró de los huevos y empezó a chuparle la enorme pija. Patrick intentó evadirse alargando un brazo y concentrándose en el culazo de ese mamón, rozando con un dedo su rajita. Se colocó detrás de él y le relamió desde la punta del nabo hasta el agujero del culo. De rodillas y sin condón, se la metió dentro del ojal. Por primera vez en su vida y sin que tuviera que contentar a nadie sino a sí mismo, se estaba follando a otro tio.

El placer que había sentido la primera vez, se reafirmaba en esta segunda ocasión. La polla entraba de lujo. Cuando Drew se puso a montar sobre sus piernas, ya no se le hacía extraño tener la polla y los huevos de otro hombre rebozándose y rebotando sobre su torso. Había pasado de sentirse extraño a gustarle. Patrick se giró noventa grados en el sofá, se abrió de piernas y durante un ratito volvió a experimentar el placer de su puerta trasera, otro agujero que había dejado cerrado durante demasiado tiempo. Drew y él se turnaron para petarse los culos hasta que reventaron las pollas y se llenaron los cuerpos con la gloria de su lefa.

VER THE B&B ENCOUNTER EN MASQULIN.COM

VER THE B&B ENCOUNTER EN MASQULIN.COM

Mostrar más
Botón volver arriba