El guapísimo Benjamin Blue paga al mecánico Markus Kage con una mamada y una buena follada a pelo en el taller | MASQULIN

Broke Down Deal

Qué más podía salir mal. Benjamin Blue llevaba un día de perros. Se había levantado tarde, se le habían quemado las tostadas del desayuno, se había resbalado en el baño con las prisas y sus colegas ya se habían ido a la playa. Para rematar, según cogió el coche, empezó a fallar el motor y tuvo que parar en el taller más cercano rezando para que el mecánico le hiciera un favor, porque además, se había dejado la cartera en casa.

Cuando Markus Kage levantó el capó y comenzó a salir humo, Benji supo que aquella bromita le iba a salir por un ojo de su bonita cara. Al decirle que no tenía ni un puto dólar, el machote del mecánico, bien atractivo, musculoso y fornido, se le quedó mirando, halagando sus bonitas facciones, sus ojazos azules y sus apetitosos labios. Bejamin supo lo que tenía que hacer para pagar la reparación y así poder reunirse con sus amigos en la playa.

Se puso de rodillas en el suelo grasiento y bajó los pantalones vaqueros de Markus. El tio ya la tenía durísima apuntando hacia arriba, un pollón largo y gordo. Benjamin posó la mano encima y alzó la mirada hacia su dueño. Podía esperar un buen pollón de un tio tan corpulento, pero le sorprendió encontrar algo mucho mejor todavía.

A base de mano y boca le metió una buena mamada. El objetivo era chupársela y pagar la deuda, pero una vez la tuvo dentro de la boca, creciendo y poniéndose más tocha todavía, se olvidó del motivo por el que estaba arrodillado y la disfrutó relamiendo el cipote y tragando hasta perder el aliento. Pero no era sólo una mamada l que ese machote quería. Aparte de su cara bonita, también se había fijado en su culito.

Con fuerza le giró y le estampó contra el capó del coche, le bajó los pantalones y, sin ni siquiera ponerse un condón, le metió la polla a pelo y empezó a darle por culo por detrás. Su culo atravesado por una estaca enorme y enérgica, Benjamin alzó la espalda. Markus le asió por el cuello con su manaza grande y tatuada y lo acercó a él. Bejni sintió el torso peludo de ese macho, su sudor, lo caliente que estaba, los gemidos de rabia que le susurraba al oído mientras le metía la polla.

Benjamin se dio la vuelta bocarriba y siguió sobre el capó, abierto de piernas. Una cosa era sentir el cuerpazo desnudo de ese tiarrón y otra distinta era verlo de cerca. Menudo chulazo empotrador y qué bueno estaba. Parecía recién salido de alguna de sus fantasías, un apuesto mecánico, con su camiseta de tirantes blanca y sucia, todo el cuerpo lleno de grasa y con una buena herramienta. Volvió a arrodillarse para ver su corrida, el semen supurando por su polla convertida en un volcán de lefa que resbalaba por la ladera hasta caer sobre su cuerpo.

VER BROKE DOWN DEAL EN MASQULIN.COM

VER BROKE DOWN DEAL EN MASQULIN.COM

Mostrar más
Botón volver arriba