Tendencia

Johnny B se folla el culazo de Aspen sin condón después de la fiesta de Halloween | Next Door

I'll Show You Scary

Joder, pues sí que se estaba meando el cabrón aguantando desde que salieron en coche hace un par de horas desde la fiesta de Halloween. Desde la ducha, Johnny B vio como su colega Aspen se sacaba la minga y echaba la meada más larga de su vida. Por si fuera poco, mientras meaba gemía como si se estuviera corriendo, del gusto que le daba desalojar la vejiga. Con la última gota de pis colgando del cipote, se metió en la ducha con él para ahorrar agua.

Johnny no podía recordar un momento entre amigos en que estuvieran tan cerca y tan expuestos. Aspen estaba verdaderamente rico y con el agua resbalando por su musculoso y algo peludito torso, con ese culazo y la polla colgando tan cerca de sus piernas, casi rozándolas, Johnny no podía contener una risa nerviosa ni llevar la mirada hacia sus partes nobles.

Aspen notó esa complicidad y él, un chico de impulsos, hizo lo primero que le apeteció hacer, fundirse en un abrazo con su colega y unir la perte frontal de sus cuerpos mojados y enjabonados, notando el calorcito de sus torsos y dejando que sus dos rabos se conocieran por ahí abajo forjando una gran amistad y haciéndola crecer a pasos agigantados.

Estaban tan a gusto que no se despegaron ni al salir de la ducha. Comiéndose a besos acabaron dándose el lote sobre la cama. Aspen, más fuerte y más impulsivo, llevó las riendas, comiéndose el culete de Johnny, cerdeando los dos con la espesa saliva de Aspen que parecía semen, compartiéndola entre sus bocas, pero a la hora de la verdad y después de comerle el palote, Aspen se sentó encima de las piernas de su colega clavándose la polla a pelo.

Johnny exploró las bondades de ese culazo del que no había apartado ni una sola vez la vista en toda la noche en la fiesta, cuando todavía lo tenía apretado en esos pantalones de jugador de rugby que llevaba puestos, dibujando su preciosa forma redondita. Ahora lo estaba abriendo a pollazos, colando la minga entre medias, disfrutando de cómo esas nalgas rebotaban en sus caderas cada vez que se lo zumbaba.

Sin poder aguantar más, mientras se lo follaba bocarriba, Johnny sacó el rabo del culo y se dispuso a correrse, pero su amigo parece que tenía un gran plan para la lefa de sus pelotas, porque puso las manos juntas en forma de cuenco para que se corriese en ellas. Menudo cerdaco. Johnny se alivió las bolas a sabiendas de que la corrida no era el final de la fiesta, de que todo lo que ahora estaba saliendo de su polla, de una u otra forma volvería al interior de su cuerpo.

VER I’LL SOW YOU SCARY EN NEXTDOORSTUDIOS.COM

VER I’LL SOW YOU SCARY EN NEXTDOORSTUDIOS.COM

Mostrar más
Botón volver arriba
Cerrar