Mario Galeno se folla el ojal de Fabio Toba a pelo | Fucker Mate

Las tardes de verano pueden ser muy duras. Mientras los termómetros sobrepasan los cuarenta a pie de calle, lo que más apetece es quedarse en casita, disfrutar de una relajante ducha, bajar las persianas, quedarse en pelotas y darse placer. Y para unos el placer puede ser comerse un buen helado de chocolate viendo una serie o una peli en el sofá, mientras que otros se dan cremita por el cuerpo para estar muy suaves esperando a su pareja.

Fabio Toba no se da cuenta hasta pasado un rato, que su chaval Mario Galeno lo está observando. Para entonces ya se había dado un automasaje, pero como había zonas a las que le era difícil llegar, le hizo gestos a su chico para que pasara a finalizarlo. Joder, vio el cielo y se le quedaron los ojos en blanco al contacto de las manazas calentitas de su brasileño en el trasero.

Puso el culo en pompa a ver si pronto se animaba a dejar entrar uno de sus dedacos abriendo camino. Le ponía todo cerdaco cuando hacía eso. Pero tendría que esperar, porque tanto masaje le habían formado una pedazo trompa a Mario bajo los calzones. Fabio se la sacó enterita y tuvo que aguantar unos hostiazos de polla morcillona en toda la jeta. Qué gorda la cabrona!

Menudo mazacote. Ya con el capullo tenía bastante, que se encajaba en su boca como una pieza hecha a medida, pero precisamente por ser tan grande y gorda, quería hacer algo más que comérsela con la vista, la arropaba con una manita por debajo de los huevos y atraía todo ese pedazo de carne hacia su interior.

Igual que cuando uno no estornuda mientras está comiendo, el cuerpo no tiene ni frío ni calor cuando está concentrado en mamar rabo. Le chiflaban tan grandes y tan gordos, le encantaba que lo azotara con él en los mofletes, notar su calorcito y cómo se iba poniendo más y más duro al pasar por su lengua.

Ahí estaban por fin los dedacos, la lengua juguetona, el raspado de barba, todo a la vez otorgándole un placer inmenso en su ojete. Se puso tan perraco que se dio media vuelta y volvió a agarrarle el rabo a Mario, haciéndole una paja con chupada tan intensa, dándole gustillo con la punta de la lengua en la raja del cipotón, que a punto estuvo de llevarse una tanda de lefazos antes de recibir por el culo.

Sin condón ni nada, Fabio se sentó encima de esas piernas fuertes y con ayuda de Mario, que la guió un poco con las manos hacia su agujero, se la metió. Le entró tan ajustada que le costó deslizarse por la piel del trabuco, pero después de un par de amplias sentadas, ya la tenía toda dentro. Bueno, costaba tragarse los últimos cinco centímetros, pero nada que una sentada aplicando fuerza hacia abajo no pudiera conseguir, para dejarle sólo los huevos a la vista.

Duele” decía Fabio cuando la polla se salía fuera, pero bien que la agarraba aprisa con la mano para metérsela otra vez dentro. Y llevaba una mano por detrás a la zona de follada, paseando los dedos por encima del rabo gordo. Era lo que le encantaba de las pelis porno, un pollón del quince mostrando una buena barra en medio demostrando todo su potencial. Pasaba de rabos finos, los quería así, con esa raya en medio que sólo lucían los más cabrones.

Duele, duele, pero bien que se la montó mel tio cabalgándola al trote y al galope, dando extensos saltitos sobre las piernas, a veces tan fuerte que el cabronazo llegaba a doblársela, incluso una vez se salió del culo, pero lo tenía tan lubricadito y suave que la puta de la polla se volvió a enderezar ella sola para colarse dentro. Y cuando no se enderezaba sola, ahí estaba la mano atenta de Fabio para volver a cogerla y llevarla al redil.

Con el pajote culeador que le estaba metiendo, tan sonoro, a Mario le tenían que estar doliendo hasta las pelotas. Apartó a Fabio a un lado de la cama, le puso a cuatro patas y le dio bien por culo. Ahora era él el que le estaba metiendo unos buenos pollazos como le correspondía. ¿Había algo más placentero para un hombre que ver el diámetro del ojete que estaba abriendo con toda su polla?

Al estilo perrito, colocó el culazo entre sus piernas y le metió dentro toda la barra clavándosela hasta los cojones. Mario ya no tenía las pelotas colgando, se notaba que estaban cargaditas de leche espesa. Estaba deseando bombearla fuera. ¿Dónde?

Hostia puta, ni Fabio se lo esperó. Cuando lo tenía acurrucado y follado boca arriba, a Mario se le salió la polla del culete, una de tantas veces, majestuosa y gigantesca cilimbreando sobre su cuerpo, solo que esa iba a ser especial, porque de repente por la raja del cipote empezaron a salir escupitajos de lefa, una lluvia de semen que le dejó mojadito todo el cuerpo y la cara. Mirara donde mirara, había leche de macho sobre él. Así se encargaban algunos de marcar territorio en el caluroso veranito.

ENJOY NOW MARIO GALENO FUCKING FABIO TOBA RAW AT FUCKERMATE.COM

ENJOY NOW MARIO GALENO FUCKING FABIO TOBA RAW AT FUCKERMATE.COM

Tags
Show More
Close