Alejandro Torres le mete a Jonathan Forrest a pelo por el culo su polla de buenos días | Fucker Mate

Por las mañanitas, cuando me levanto, tengo la pilila más dura que un canto. Y mi amiguito cuándo me la ve, se me echa encima porque no se lo cree. ¿Por qué no se lo cree? Pues yo qué sé, porque se imagina la que le va a caer… Seguro que estas palabras os suenan por una conocida canción. Yo cuando la escuché hace ya unos cuantos años cuando estaba a punto de iniciar la pubertad, ya podía entender la letra y su significado, por lo que comprendí que había dejado de ser un niño para empezar a formarme como todo un hombre en el terreno sexual.

Esas terribles mañanas en que el 99% de las veces nos levantamos con el arma cargada, en las que una paja, antes de echar la primera meada, sabe a gloria y te quedas como un tonto tumbado en la cama, con una sonrisa de oreja a oreja dibujada en la cara. Al levantarte coges la sábana o la primera prenda de ropa que encuentras, te limpias el semen que te has dejado encima y comienza un nuevo y relajante día.

Si tienes a un amigo durmiendo a tu lado como Alejandro Torres, guapo, fuerte, atractivo, con el pecho peludito y un troncazo entre las piernas, un amigo con el que experimentar una nueva fase de tu sexualidad, pues despertar por la mañana antes de ir al trabajo se hace más llevadero como le pasa a Jonathan Forrest, que desde que descubrió que le molaban las pollas, ahora quiere rabo a todas horas.

La ciudad duerme, no son aún ni las seis de la mañana y el tio ya quiere el bibe de leche. Le pilla a Alejandro en el mejor momento del sueño, un poco grogui pero con la polla bien oxigenada, dura como una roca, lista para comer. Jona le agarra de los huevos con una mano y se rellena la boca. Le da besitos, la babea, ligeros toques en su boquita viciosa notando la fortaleza del rabo. La está preparando para un momento muy especial.

La mira como diciendo “te la voy a comer entera” y lo hace, echando un escupitajo, engrasándola y haciendo resbalar sus labios desde el prepucio hasta ahogarse con ella dentro. Va a tener que tener cuidado si sigue por ese camino, porque está justo en la hora de ese peligroso momento en que se puede llevar por sorpresa o una meada calentita o un buen preñazo de lefa. Se la está jugando a la ruleta rusa y como siga haciendo intentos, al final se lleva una de las dos.

Ale se incorpora para evitarlo, que prefiere darle leche pero a su debido momento. Pone a Jona a cuatro patas y cuando empieza a lamerle el ojete entiende que quizá debería haber ido a echar la meada mañanera antes de haber seguido, porque con la picha a punto de reventar, era difícil aguantar una follada durante mucho tiempo. Aun así se aguanta, intenta explorar sus límites y sigue adelante para no interrumpir ese sueño tan especial.

Lengüita, boca y barba hacen que a Jonathan se le ponga la piel de gallina y se le abra el culo con más ganas, dejando un precioso agujerito negro por el que colarse. Alejandro no tiene en cuenta que su amigo está en la misma situación límite que él aunque en el lado opuesto, cuando le coge la polla con una mano entre las piernas y le lame desde el cipote a los huevos y más allá. La relamida del diablo que te vuelve loco, que te hincha el capullo y te arruga los cojones. La que más gustito da.

Como los buenos músicos, Ale prueba su micrófono a la entrada. Probando, probando. Frote arriba, frote abajo. Y a la hora en punto que comience la función. El muy perro le blande el culo a pelo, logrando sacar una nota aguda en su compañero. Entra terriblemente bien y ajustada, tanto que Alejandro se asusta, por eso frena un poco, la saca hasta ver un trozo del cabezón de su polla bien arropadito por esas nalgas y le casca la polla hasta el fondo, crujiéndole hasta los huevos.

Le debe estar tocando un punto muy bueno cuando se la mete, porque Jona la tiene durísima entre las piernas. Empezó envalentonándose, retándole y ahora está besando las sábanas, rendido a la potencia de un macho follador de culos al que necesitaba conocer tan encabronado. Nunca le había probado de buena mañana y hacerlo le hizo estar ante un tio que parecía nuevo, porque nunca le había follado el culo tan a lo bestia.

Los dos estaban a punto de reventar, pero antes de eso lo iban a dar todo. Alejandro se la calzó de lado y le penetró con una culeada rápida y certera rellenándole el culo por completo. Lo que hizo después en el culo de Jonathan fue toda una temeridad, follárselo del revés. Con lo dura que tenía la polla y el otro lo cargada que tenía la vejiga, por allí iban a empezar a saltar chorros mixtos de meada y lefa si se descuidaban un poco. Sin duda estaban poniendo a prueba los límites que podía rebasar un hombre al despertar.

Por delante les quedaba una deliciosa meada en el baño y una ducha juntos magreándose los culos y los rabos recién corridos, pero lo primero que salió por la raja de sus cipotes fue lefa blanquita. Jonathan fue el primero en correrse encima mientras montaba sobre el rabo gordo y Alejandro liberó sus pelotas con unos potentes lefazos que descargó sobre la cara de su amigo. Del primero ni se enteró, porque salió volando por encima de su jeta hasta le despertador, pero los otros fueron cayendo en su mejilla y dentro de la boca dejándole un dulce sabor como el mejor de los desayunos. Ya se encargó Ale de hacer que rebañara el tazón, usando sus dedos como cucharas para alimentarse de la leche que se había dejado en el babero. Y ya era de día. La ciudad ya había despertado.

WATCH NOW ALEJANDRO TORRES FUCKING JONATHAN FORREST BAREBACK AT FUCKERMATE.COM

WATCH NOW ALEJANDRO TORRES FUCKING JONATHAN FORREST BAREBACK AT FUCKERMATE.COM

Close