[Fucker Mate] Hugo Arenas se folla en Sauna Barcelona a Ronny el nuevo yogurín

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Enseguida se dio cuenta de que su vocación era ser masajista. Todo comenzó con los amigos, cuando le pedían un frote en la espalda, el cuello o los pies. Lo hacía tan bien que se convirtió en el masajista por excelencia del grupo. Ronny dame un masaje aquí, Ronny dame un masaje allá. Manos de oro. Por eso no desperdició la oportunidad de hacer un curso avanzado para perfeccionar su técnica y terminó haciendo las prácticas finales en un lugar poco común, donde él creía que eran sólo unos simples masajes para el público masculino, pero los clientes tenían un trato de favor extra por lo que pagaban. Ronny lo descubrió el día que un cliente se quitó la toalla.

Se trataba de un famoso atleta guapísimo y fornido, con una formidable pollaza que a ojo debía medir unos 23 centímetros por lo menos, gorda y dura como una piedra. A Ronny le molaban los tios, pero nunca había hecho nada con ninguno, apenas tenía 18 añitos recién cumplidos y era un poco tímido entonces. El atleta cogió la mano de Ronny y la depositó directamente en su rabo tieso. Él también tenía un buen rabo o por lo menos eso decían sus colegas al vérsela en los vestuarios, pero tocar aquello tan enorme y grande le hizo sentir un placer inmenso. Quiso imaginar que le había puesto tan cachondo al tio con el masaje, que quería darle una propina extra y Ronny la aceptó sin rechistar.

Aquella fue la primera vez que se la pajeó a un tio y la primera vez que se comió una tranca. El atleta sólo quería mamada, le agarró la cabeza por detrás y le hizo chupársela hasta que Ronny notó la lefa recorriendo el interior de su boca. Casi se atraganta, el cabrón tenía los huevos llenos. No fue hasta su segundo masaje en que le pasó lo mismo, cuando fue a hablar con la persona que lo contrató. Por lo visto alguien había olvidado decirle en qué consistía ese trabajo tan especial. Aun así, aceptó el contrato y allí se dio cuenta de que aquella era su vocación, su oportunidad para poder tocar muchos cuerpazos y poder comer montones de pollas. Y quien sabe, algún día un cliente hasta podría follárselo y hacerle perder la virginidad.

Hugo Arenas llegó como siempre temprano a Sauna Barcelona. Antes de darse un baño relajante necesitaba un buen masaje por todo el cuerpo y descargar todo lo que tenía dentro. Se había levantado con la tienda de campaña montada, llevaba así toda la puta noche con sueños eróticos, pero se despertaba antes de correrse y en lugar de hacerse una gayola prefería follarse el culazo del masajista. Pero al entrar por la puerta comprobó que el chaval que daba masajes no era el mismo de siempre, en su lugar había un chavalito atractivo, moreno y con cuerpo atlético, lo cual le hizo ponerse más cachondo aún, pensando en esos labios gruesos arropando su pija, en su cara de sorpresa cuando descubriera su pedazo polla, en esa mirada de ojos oscuros suplicándole rabo por detrás.

No había terminado de echarle aceite por el pecho cuando Hugo descubrió que aquel chaval no era tan inexperto como imaginaba. Ya le había retirado la toala y cogido su rabo gordo. Mira que el chavalito tenía buenas manazas, pero ni por esas podía abarcar lo gorda que era su polla y eso a Hugo le encantaba, ver cómo cualquier mano se convertía en una manita pajeapollas. Hugo esperaba tener que decirle lo que hacer, pero descubrió con sorpresa que Ronny sabía cómo tenía que hacer su trabajo perfectamente. De inexperto nada de nada, ya se había metido la tranca dentro de la boca y se contoneaba como un artista mientras se la chupaba. Con mucho placer Hugo casi delira cuando el chavalito se la comió entera, posando los labios apretando la base de su rabo y dejándola allí un ratito dentro de él. Joder el puto mamón cuántas de esas tan gordas se habría tragado para hacerlo así de bien.

Cuando creía que nada más podría sorprenderle, Ronny se bajó las bermudas y Hugo vio algo que hizo que su mano instintivamente quisiera tocarlo, un pollón largo y gordo de buenas proporciones. No sólo se la tocó con la mano, sino que se la cogió de la base curvándola un poco hacia arriba y se la llevó a la boca. Hugo estaba a tope, hasta se le pasó por la cabeza regalar por primera vez su virginidad a ese chaval y ponerle el culo en pompa para que le follase.

Hugo volvió a poner los pies en la tierra cuando empezó a descubrir el lenguaje que aquel chaval le transmitía con el cuerpo, cuando se la chupaba hasta plantarle los morros en la bolsa de los cojones, mientras se la chupaba y a la vez contoneaba el culo. Ese tio estaba suplicando que le metieran el rabo por todos los agujeros de su cuerpo y él tenía un buen rabo para darle. Cuando Ronny le puso el culo en pompa y empezó a repasarle la raja y el ojete a lametones, Hugo casi sintió como si estuviera abusando de aquel chavalito, porque el contraste de tamaño entre su cabeza y el culo era evidente, cada vez que le pegaba un lametón era como si un gigante aplastase una ciudad entera con el pie. Sólo imaginar su rabo gigante dentro de aquel pequeño agujero penetrándolo y abriéndose paso le hizo sentirse como el malote de la clase obligando a los chavales a darle el bocadillo en el patio del colegio, lo que le hacía ponerse más cachondo todavía.

Ronny pensó que todas sus oportunidades de que alguien lo desvirgase en la mesa de masajes habían escapado cuando cerró el negocio donde trabajaba hasta la semana anterior. Por eso cuando le dieron el trabajo en Sauna Barcelona, decidió aprovechar el momento. Decidió que sería aquella misma mañana, al primer cliente que entrase por la puerta. Le comería la polla nada más entrar, lo daría todo, demostraría sus dotes comiendo rabos, tragándoselo hasta los topes como a todos los tios les gusta. Ronny lo había logrado, supo que aquel chaval machote y guapo sería el primero, un tio de diez y encima con un pollón enorme. Ya que perdía la virginidad, mejor a lo grande.

Abierto de piernas pudo sentir por primera vez el gustazo de un pollón rebañándole el culo, era una sensación como de dolor y cosquilleo a la vez. Cuando la polla fue avanzando dentro de su agujero sintió cómo resbalaba por dentro y le masajeaba la próstata haciéndolo delirar de gusto. Se la estaba metiendo sin condón.

Cuando Ronny le puso el culo en pompa y le embuchó a pelo toda la polla por detrás, casi se corre. No podía retirar de su mente la idea que lo ponía tan cachondo de que aquello era abusar de los más débiles, al ver su tremendo pollón agujerear un culito tan apretado, al acoplar sus cojones enormes, que casi eran de la mitad de tamaño que el culo que se estaba follando. Y aun así el chaval tragaba polla que menudo diablillo estaba hecho. De tanto pollazo terminó tumbándolo boca abajo y a cada metida de polla le colaba los huevos entre las piernas.

Ronny ya no sabía ni dónde estaba, aquel macho le estaba empotrando como un salvaje, hasta podía sentir sus cojones rozándole el interior de los muslos cada vez que se la metía hasta el fondo. ¿Cómo durante todo este tiempo podía haber dejado pasar tanto placer en la mesa de trabajo? Le encantaba comer pollas a sus clientes y hacerles acabadas con las que soñarían por las noches y volverían a por más, pero era ahora cuando se daba cuenta de que podía haber sacado mucho más jugo a aquellos rabazos enormes si todos los tios que hubieran pasado por sus manos se lo hubieran follado.

Ahora sabía que además de sus manos y su boca, tenis otro par de herramientas más para conseguir que sus clientes le follaran, una buena polla y un culo divino, delgadito y estrecho, un imán para los machos cabrones super dotados como ese.

Siempre soñó con esa primera vez, saltando sobre una polla enorme, haciéndole una paja con el culo. Con toda esa barra energética penetrándole dentro y resbalando por su agujero hasta ensartarse encima, Ronny le metió una lechada a Hugo sobre su torso fuerte y peludo. Lesalió la leche de forma automática y casi sin poder contenerla, era tal el gustillo que sintió en esa postura que la lefa comenzó a rebosarle de la polla, blanca y espesa. Ese tiarrón se lo seguía follando mientras su polla danzaba libre sobre su torso, resbalando sobre el semen que le había dejado encima. Lo que normalmente hacía con la boca, esta vez lo hizo con el culo, llevar a un tio al punto de corrida. Se arrepintió de no haber puesto la boca encima cuando Hugo sacó el rabo de su culo y empezó a sentir una lluvia de lefa calentita como un aspersor regándole la espalda y mojándole el culo.

Hugo tenía las pelotas a punto de reventar, sobre todo cuando el chaval se le corrió encima. Qué paja le estaba metiendo el cabrón con el culo y qué polla tan grande tenía encima de su torso, haciéndole cosquillas y mojada en leche. Se lo folló hasta que no pudo aguantar más, le sacó la polla del culo y cuando empezó a correrse parecía que no iba a acabar nunca. Vio la lluvia de lefa de fondo salir desperdigada por todas partes tras el chaval. Tenía la escopeta bien cargada y por fin había soltado todas las balas, pero aún tenía alguna en la recámara y aquel chavalito supo aprovecharlas. Cuando Hugo creía que la follada había terminado y que sus últimas gotas de semen caerían en saco roto, el chaval le cogió la polla que todavía daba empujones rezumando leche y se la metió dentro del culo. Fue como la guinda del postre poder preñar ese culito aunque fuera sólo con un poco de su lefa. O al menos él creía que era un poco, porque cuando Ronny se la sacó del culo, tenía el ojete cubierto de leche, la polla también le colgaba entre las piernas blanca con su propia leche encima y el pandero relucía con senderos de lluvia blanca.

>> VIDEO COMPLETO DEL DEBUT DE RONNY, 19 AÑITOS Y UNA BUENA TRANCA EN EL CULO, SOLO EN FUCKERMATE.COM

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